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¿Qué debes tomar en cuenta antes de contratar un crédito hipotecario?

Tomar la decisión de comprar un bien inmueble es una de las más importantes en la vida. Será quizá nuestra posesión más cara, de mayor valor y por eso se debe tomar con cuidado y de manera inteligente.
En la mayoría de los casos para ello se requiere contratar un crédito hipotecario, que suelen ser préstamos a plazos muy largos (15, 20 o incluso más años) y por una suma muy importante de dinero.
Por eso es esencial escogerlo bien y con sabiduría.
Para empezar, un crédito hipotecario compromete nuestro ingreso futuro durante mucho tiempo. Eso quiere decir que parte del dinero que ganaremos, lo tendremos que destinar para el pago de ese préstamo.
Entonces lo primero que tenemos que considerar es qué porcentaje del ingreso familiar podemos destinar para el pago de nuestra mensualidad, sin que esto comprometa todas nuestras demás metas.
Muchos especialistas consideran que esa cantidad no debe rebasar entre 25 y 30% del ingreso neto familiar, pero la realidad es que mucha gente destina más.
Cuando decidí comprar mi casa, hice muchas simulaciones. Tenía ya una buena cantidad ahorrada para el enganche (más de 30% del valor del inmueble) y contraté el crédito con las mejores condiciones posibles. La mensualidad era inferior a 25% de mi ingreso, a un plazo de 15 años aunque la pagué en poco más de 5 años sin descuidar mi ahorro para el retiro.
Hice todo lo que recomiendo y de todas maneras me pareció un compromiso muy pesado. Al principio todo estaba bien porque teníamos la ilusión de comprar y vivir en esa casa que nos encantaba. Pero con los meses y los años, sentía que era una carga pesada, porque no podía destinar ese dinero hacia otras cosas que también quería hacer.
No imagino lo que han sentido otras personas que se apretaron el cinturón lo más posible para comprar la casa de sus sueños y que después se arrepintieron. He conocido parejas que compraron con un crédito conyugal y se separaron unos años después. Ambos siguen teniendo una deuda sobre un inmueble en el que ya no van a vivir juntos. Si alguno de ellos deja de pagar, se vuelve un gran problema para el otro (de hecho, para ambos).
También he visto la experiencia de personas que toman varios créditos para comprar casa, porque no tenían ahorrado para el enganche, la escrituración y los muebles. Pero que además no tomaron en cuenta los demás gastos que implica: predial, mantenimiento, luz, agua, gas, entre otros. Entonces terminan comprometiendo más de la mitad de su ingreso sólo en gastos de vivienda. No puedo imaginar estar atado de esa manera.
Antes de contratar un crédito hipotecario, debes tomar en cuenta lo siguiente:
1.-Tener por lo menos 20% del valor del inmueble ahorrado, como enganche. Si no tienes capacidad de ahorro, ¿realmente tienes la capacidad para pagar?
2.-No contratar un crédito a más de 15 años. Si requieres un plazo mayor para pagar cómodamente la mensualidad, esto puede ser señal de que estás comprando un inmueble con un precio que rebasa tu capacidad de pago. Busca por lo general una tasa fija (no decreciente) y mensualidad fija (no creciente) porque estos esquemas terminan siendo mucho más caros.
3.-Comparar las diferentes opciones y hacerlo bien. Entender los distintos conceptos como la “comisión por autorización diferida” que tienen ciertos créditos, que pueden tener un impacto importante en el costo final.
Revisar bien la tabla de amortización y comprender perfectamente cuánto se paga de capital y de intereses en cada mensualidad, y cuánto va a terminar costando el inmueble con el crédito (muchas veces dos o tres veces el valor del mismo).
4.-Contar ya con un fondo para emergencias que cubra por lo menos 3 meses del gasto familiar corriente (antes del crédito). Aunque muchos productos hipotecarios incluyen un seguro de desempleo (que es limitado) esto te dará mucha más tranquilidad en caso de pérdida de tu principal fuente de ingresos.
5.-Verificar que el banco te permita dar pagos anticipados a capital, adicionales a tu mensualidad, sin comisiones y sin limitación alguna (cualquier monto en cualquier momento). Hacer pagos anticipados, sobre todo en los primeros años, puede generar un ahorro considerable en el costo total del préstamo.
6.-Si vas a contratar un crédito conyugal, es importante que antes hablen y se pongan de acuerdo de qué sucedería en caso de una separación.
Esto es importante, porque muchas veces los divorcios no se dan en buenos términos. Aún cuando las propiedades con crédito hipotecario se pueden vender, es mucho más complicado hacerlo.

