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Potenciales de la agricultura familiar
Existe el consenso de que el incremento y la volatilidad en los precios de productos agropecuarios tienen un efecto negativo, por el lado del consumo en los hogares de menores ingresos, que generalmente están ubicados en zonas de alta y muy alta marginación, y cuya principal actividad económica suele ser del ramo agropecuario.
Por esta razón, la producción de alimentos básicos en unidades de producción comúnmente llamadas de agricultura familiar o pequeña agricultura y el mayor dinamismo en mercados nacionales se vuelven temas relevantes.
De acuerdo con el estudio Agricultura familiar con potencial productivo en México , elaborado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) en colaboración con la Organización de las Naciones Unidad para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés), en México existen 2.1 millones de Unidades Económicas Rurales (UER) consideradas como unidades de agricultura familiar con potencial productivo. Dentro de éstas, se encuentran tres estratos:
Agricultura Familiar de Subsistencia, Agricultura Familiar en Transición, Agricultura Familiar Consolidada, los cuales presentan diferentes características socioeconómicas que se muestran en la tabla.
Del total de las unidades económicas de agricultura familiar con potencial productivo, 62.6% se concentra en siete estados: Coahuila, Guerrero, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Veracruz y Estado de México.
Teniendo diferentes problemáticas acorde al estrato en el que se ubican, aunque en general el principal problema que enfrentan las UER de la pequeña agricultura en México es el bajo desarrollo de su potencial productivo, lo cual se explica principalmente por: 1) niveles de escolaridades bajos, ya que 24.8% de los responsables de UER no asistió a la escuela y 60% sólo cuenta con algún grado de educación primaria; 2) bajos niveles de activos productivos, ya que el nivel promedio de estos activos oscila entre 6,758 y 42,711 pesos; 3) bajo nivel tecnológico, únicamente 5.4% de las UER de agricultura familiar reporta haber realizado cambios en sus prácticas productivas; 4) débil integración en cadenas productivas; 5) degradación de los recursos naturales, y 6) alta vulnerabilidad ante fenómenos climatológicos extremos.
Una forma de afrontar el bajo desarrollo productivo que enfrentan las UER de la agricultura familiar es explotar los potenciales productivos que se han identificado en este tipo de unidades económicas, dentro de los que destacan: 1) empleo de tecnologías apropiadas, como semillas locales, biofertilizantes, técnicas de captación y uso más eficiente del agua; 2) usos de sistemas de producción climáticamente inteligentes, tales como la reconversión productiva, agricultura de conservación, agroforestería, pesca de bajo impacto, por mencionar algunos; 3) integración a cadenas productivas que se encuentren vinculadas a nichos de mercados específicos como el de comercio justo y solidario, 4) aprovechamiento sustentable de la biodiversidad del país, que permita el aprovisionamiento de una serie de servicios ambientales, como la producción de alimentos, fibras, productos forestales, conservación de especies, servicio de ecoturismo, entre otros.?
*Fredy Yair Montes Rivera es especialista de la Subdirección de Evaluación de Programas de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.
fmontes@fira.gob.mx