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Opinión

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¡Perdóname, Géricault!

Hace unos días, si acaso leyó mi reseña a la exposición de l fotógrafo David LaChapelle en San Ildefonso (no deje de darse una vuelta), se habrá dado cuenta de que atribuí erróneamente La balsa del Medusa a Eugene Delacroix.

¡Vergonzoso error! Esta pintura monumental, a la que ninguna descripción mía puede hacerle justicia, fue creada por el gran Theodore Géricault.

Cumbre del Romanticismo Géricault se rapó la cabeza durante los dos años que le llevó hacerla para obligarse a trabajar sin interrupciones. La obra de su vida.

En su libro Una historia del mundo en 10 capítulos y medio, Julian Barnes hace un delicioso capítulo a la historia detrás de la terrible escena.

Dice Barnes: Para entender la catástrofe, necesitamos imaginarla. Para imaginarle, necesitamos al arte. Pero también necesitamos perdonarla, justificarla; esta catástrofe, aunque sea mínimamente ( ) bueno, al menos produjo arte. Puede que, en última instancia, las catástrofes sean para eso .

La balsa del Medusa retrata un suceso que agitó a la Francia napoleónica. El 17 de junio de 1816, una expedición francesa partió con rumbo a Senegal. El Medusa, uno de los barcos que la conformaban, encalló en un arrecife a una distancia considerable -pero no insuperable- de la costa.

Con 350 personas a bordo, y botes salvavidas para 200, se decidió construir una balsa y dejar los botes para los pasajeros aristócratas y los altos oficiales.

La balsa, con 150 tripulantes de bajo rango a bordo, sería remolcada a la costa por los botes.

Pero a medio camino, los encopetados pasajeros de los botes decidieron que la balsa retrasaba la llegada a puerto, así que, sin remordimientos, abandonaron a la precaria y sobrecargada balsa.

Ahí los dejaron: con apenas provisiones, sin brújula, sin mapa, sin remos.

La agonía duró 15 días de desesperación, motines, muerte y canibalismo.

De los 150 sobrevivieron 15. Géricault pintó el rescate de los hermosos marineros, yacientes entre los cadáveres de sus compañeros.

Por cierto, aunque no disculpe mi errata, Eugene Delacroix aparece en la pintura. Es el marinero que aparece bocabajo y con el brazo extendido a la mitad del cuadro.

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