El presidente Pedro Sánchez tiene a la oposición en casa. Duerme con el enemigo y, como él mismo adelantó en las Cortes Generales en abril pasado, no lo deja conciliar el sueño.

Se trata de Pablo Iglesias, vicepresidente y principal pararrayos de los ataques del Partido Popular (PP), Vox y Ciudadanos (Cs). El partido de Iglesias, Unidas Podemos, amplió el espectro ideológico de la ruta de navegación de la Moncloa, y como tal, los partidos nacionalistas (del País Vasco y Cataluña) han ganado protagonismo desde la aprobación del presupuesto. Este escenario se ha convertido en intolerable para los partidos que abrevan del nacionalismo de Madrid.

Al haberse quedado muy lejos de la mayoría absoluta, el PSOE de Sánchez ha tenido que multiplicar esfuerzos en el Congreso para lograr acuerdos, en particular, y uno de los más estratégicos: los presupuestos. Pero como todo lo que ocurre en el Congreso se vincula con la política, Sánchez ha tenido que trabajar en diversas pistas de manera simultanea, y siempre mirando de reojo a Pablo Iglesias: la crisis de la pandemia, el independentismo catalán y la nueva crisis que rodea a la monarquía con la salida del rey emérito del país.

José Luis Ábalos, uno de los ministros más cercanos a Pedro Sánchez, reveló el pasado fin de semana a La Vanguardia lo que podría ser la ruta crítica del gobierno español sobre el independentismo catalán durante el próximo año.

En febrero habrá elecciones en Cataluña. El Gobierno español piensa realizar una reforma del Código Penal con la que rebajaría la pena de delito de sedición que pesa sobre un grupo de políticos catalanes que, violando la Constitución, aprobaron el referéndum secesionista de 2017 y, por si fuera poco, declararon la independencia de la Autonomía.

“La previsión era que la reforma viera la luz este año, pero las circunstancias que nos han rodeado lo han hecho imposible (...) pero se harán más pronto que tarde”, comentò Ábalos. “Corregir algunos desfases del Código Penal permitirá su equiparación con los de otros países de nuestro entorno, donde un delito equivalente al de una sedición  no protagonizada por militares no es castigado con más de cuatro años de cárcel”. Las palabras de Ábalos se convertirán en llaves para indultar a Oriol Junqueras, entre otros.

José Luis Ábalos agrega que “el Gobierno tiene la obligación moral de aliviar tansiones que puedan dañar la convivencia”

El PP actúa como órgano rector del buen comportamiento moral, sin embrago, está atrapado en el caso Kitchen. El comisario y espía José Manuel Villarejo declaró ante el juez Manuel García-Castellón que la cúpula del Gobierno de Mariano Rajoy “estuvo informada sobre otros operativos clandestinos más allá del espionaje a Luis Bárcenas (ex tesorero del PP). Se refería, según fuentes próximas al comisario, a la Operación Cataluña” (El País, 28 de diciembre).

Es Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) el que se ha desprendido del radio de Carles Puigdemont. Ha encontrado en el pragmatismo el conducto que le hará obtener más poder en el corto plazo. Es favorito para ganar las elecciones de febrero y, al mismo tiempo, negocia con el Gobierno de Pedro Sánchez lo expresado por José Luis Ábalos.

Pedro Sánchez ha logrado a través de los presupuestos la carta de navegación para recorrer toda la legislatura.

Queda claro que no será fácil gobernar con dos tipos de oposición: los nacionalistas de Madrid y Unidas Podemos.

@faustopretelin

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.

Lee más de este autor