Las nuevas tendencias en la producción avícola en el ámbito mundial se han enfocado desde hace un tiempo en elevar los niveles de rentabilidad de los negocios basados en inducir una producción más intensiva tanto en la producción de huevo para plato, como de carne de pollo, aprovechando integralmente la capacidad instalada de cada empresa.

La modernización de los procesos de producción mediante la mecanización y automatización es una realidad constante y dinámica que impulsa a las empresas a realizar grandes inversiones para  propiciar una reducción de costos y mejorar la oportunidad y calidad de la producción avícola.

Como parte de este proceso de mejora, se hace especial énfasis en la reducción de insumos para el control de enfermedades de las parvadas buscando producir bajo una filosofía de bienestar animal basada en manejos más sanos y confiables de la producción.

Las empresas avícolas deben centrarse en el mercado destino y ser capaces de identificar las oportunidades y tendencias para actuar en consecuencia, definiendo estrategias productivas basadas en una definición comercial sólida y cierta.

Los avicultores deberán integrarse en procesos para desarrollarse en etapas productivas del  esquemas de producción en coparticipación, como es la aparcería, que le da mayor certeza en el mercado y facilita la producción en conjunto.

En sí, la producción avícola hoy en día debe considerar empresas eficientes no sólo por su tamaño y nivel de integración, sino porque buscan mantener ventajas competitivas al diferenciar su producción a través de manejo orgánico, buen trato animal, producción de ave libre y buenas prácticas pecuarias, reconocidas a través de las certificaciones correspondientes.

En ese tenor, la producción de huevo para plato y la producción de ave libre es una realidad comercial principalmente en la comunidad europea, en donde la producción ya sea como ave libre o campera, gallina en suelo o jaula enriquecida, son clasificaciones diferenciadas de la producción avícola que mejoran los precios del producto final en el mercado destino que identifica y sobrepaga el precio. Este tipo de sistemas productivos a nivel de nuestro país pudiera ser la base para el desarrollo de esquemas de desarrollo a nivel comunitario donde puedan conjugarse los esfuerzos de los diferentes entes de atención del sector avícola en alianza con los grandes demandantes de productos avícolas diferenciados y bajo condiciones balanceadas de un negocio para ganar-ganar, reflejando el beneficio desde la producción a nivel de pequeña explotación familiar, distribución y comercialización final.

Referente a la producción de carne, el grado de eficiencia se basa en las premisas de grado se sanidad, condiciones de alimentación propicias, elección de genética de producción adecuada, condiciones de producción adecuadas, así como condiciones de manejo del pollo y limpieza y desinfección entre ciclos.

*Carlos Rubio Bezies es promotor de FIRA en la Agencia Veracruz. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

[email protected]