Esta semana en el sistema de entretenimiento presidencial, López Obrador hizo un llamado a la sociedad y los padres de familia basado en la autolimitación, la actuación responsable, “considerando el riesgo de los juegos electrónicos”, del “Nintendo y todo esto que resulta muy violento y sin duda afecta y daña” a los menores de edad. Estas declaraciones fueron dadas por el presidente en marco de la presentación que realizó la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) para explicar cómo los cárteles están utilizando los videojuegos en línea para reclutar a menores de edad para participar como halcones dentro de diversas organizaciones criminales. 

Explicaron en la conferencia que estas organizaciones buscan conectar con los niños y niñas en momentos en los que están jugando y suponen están siendo poco supervisados por sus padres -como durante las madrugadas o cuando los padres están realizando otras actividades. Sabemos que esto ocurre sobre todo en las redes sociales. 

Llama primeramente la atención que ante un anuncio tan dramático y de tan alta relevancia para el desarrollo de la niñez de nuestro País, el mensaje del Presidente se centre no en la responsabilidad del Gobierno para terminar con esta situación, sino que se le achaque a los padres, madres y cuidadores, la responsabilidad de impedir que esto suceda. Si bien es cierto que los padres de familia debemos de contar con las herramientas necesarias para activamente generar una cultura de responsabilidad en el uso y acceso a las plataformas digitales, la razón por la que las niñas y niños mexicanos son reclutados, no tiene nada que ver con las consolas, con los padres de familia, con los videojuegos o las redes sociales -que existen en todas las partes del mundo- son las organizaciones y los grupos criminales los que han podido reclutar a los menores de edad. La responsabilidad de que en este momento los menores de edad en México puedan ser contactados y reclutados es de López Obrador y su “política de abrazos, no balazos”, de inconsistencia y de mensajes contradictoros, de permitir que una vez que los criminales son capturados, se les deje en libertad sin consecuencia alguna. Es increíble que la solución del Gobierno de México para esta situación sea compartir un tweet con “recomendaciones para juegos en línea” planteando la responsabilidad nuevamente, fuera de ellos. 

La pandemia trajo cambios profundos y permanentes. Las niñas y niños que han vivido este confinamiento son la primera generación de niños de la Historia que tiene desde su primera infancia una nueva forma de socialización en lo digital. También, ha traido no solo para ellos, sino para todos una revolución en nuestra forma de trabajar, aprender, desarrollar habilidades, convivir, socializar, hacer dinero, entretenernos y por supuesto la forma en la que creamos y accedemos a productos, bienes y servicios. Con el problema adicional, que todo esto suma a implicaciones sociales, económicas y educativas que esta revolución trae a un país donde reina la inequidad, donde la brecha digital hace que estos fenómenos se presenten de miles de formas distintas y desiguales. Una discusión desafortunadamente ausente en nuestro Gobierno actual. Estos cambios pues están para quedarse y nuestro Gobierno debe comunicar con transparencia, seriedad y toda responsabilidad cuáles son las acciones que se están o estarán implementando para evitar que nuestras niñas y niños desde la más tierna infancia sean manipulados, utilizados y violentados por los grupos criminales.

Presidente: le pedimos los padres de familia de este País que en lugar de utilizarnos como una cortina de humo, nos explique mejor a dónde se va a ir todo el dinero que piensan recortar del sector salud -dejándolo en la innanición-, cómo va a responder ante estas y tantas amenazas a la vida y la integridad que presenta el crecimiento de los grupos criminales para nuestras hijas e hijos, cuándo van a llegar las vacunas contra el COVID19 para las niñas y niños de este país y cómo pretende trabajar para cerrar una brecha educativa abismal que nos dejan la pandemia y la penetración exponencial de las tecnologías en marco de tanta desigualdad… para empezar. 

*La autora es profesora de la Licenciatura en Gobierno y de la Maestría en Gobierno y Políticas Públicas de la Universidad Panamericana. Licenciada en Comunicación y Maestra en Gobierno y Políticas Públicas por la Universidad Panamericana. En World Youth Alliance Foundation fue directora de la oficina de América Latina y el Caribe y posteriormente, Social Media Consultant para HQ en Nueva York. Es socia fundadora y Business Development Director de la agencia de comunicación Saxum Media -Online Reputation Agency. CEO de Wombat Accelerate. 

Twitter: @yuyisvg