A raíz de la pandemia de Covid-19 y los incrementos en el uso de servicios de video bajo demanda, vale la pena echar un vistazo de nuevo al muy comentado fenómeno Netflix.

La última vez que escribíamos sobre Netflix, abordamos las posibles dificultades que el rey de las plataformas OTT afrontaría con el lanzamiento de Apple Plus y Disney Plus. Estas dificultades parecen haber quedado temporalmente sepultadas por lo menos en el corto plazo, ya que la plataforma ha visto un crecimiento sólido y bien cimentado derivado de la pandemia del Coronavirus.

Netflix a diferencia de muchos de sus competidores es una marca global que llegó primero y llegó fuerte, no solo en Estados Unidos sino a nivel global. Si bien en Estados Unidos tiene una competencia numerosa e importante de jugadores regionales y nacionales, la marca Netflix ha logrado ser sinónimo de contenido de entretenimiento en los hogares a nivel mundial. Incluso la marca ha logrado acuñar el estatus de verbo para definir una actividad. “.... Netflix and chill ....”

Hace varios meses también, mencionaba en esta columna la resiliente y carismática personalidad del CEO de la empresa, Reed Hastings, que se refleja en una de sus frases más conocidas “La mayoría de las ideas emprendedoras sonarán estúpidas, locas e inviables económicamente, y de pronto, resulta que no eran así”. Netflix es una de esas empresas cuya corta historia está ligada a la de su fundador.

Si bien es cierto que ningún negocio tiene el éxito garantizado hoy por hoy, lo cierto también es que Netflix ha demostrado ser una de esas empresas que ha logrado mantener el valor de su acción razonablemente al alza a pesar de las vicisitudes en las que esta sumido el mundo entero. Por otra parte, con una deuda superior a los 14,000 millones de dólares la presión que tiene Netflix por continuar su crecimiento y supremacía es evidente.

Durante el primer trimestre de 2020, Netflix incrementó su número de suscriptores en 15.8 millones de usuarios nuevos, esto es el doble del estimado que la empresa había previsto. Esto a su vez ha repercutido en una apreciación superior al 11 % en el valor de su acción en el periodo de la pandemia.

Evidentemente, la empresa ha sido cauta sobre el optimismo que este número puede traer, pues estima que aquellos nuevos suscriptores que no se contrataron el servicio durante la pandemia difícilmente lo harán durante el resto del año. Enfin, un año de sorpresas, habrá que ver cómo se reacomoda el tablero en el mundo de los OTTs. Recordemos también la presión que existe con respecto a tasar este tipo de plataformas.

 

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Antonio Aja

Columnista

Showbiz