Parece que este año nuestro país difícilmente regresará al semáforo rojo, el mundo confía que las vacunas hagan su trabajo y que los contagiados tendrán padecimientos de leves a moderados.

Casi la totalidad de los estados de la República se encuentran en semáforo verde, aun la Ciudad de México y el Estado de México donde se han concentrado los contagios, se preparan para reanudar la mayoría de las actividades.

Tal pareciera que el ansiado aplanamiento de la curva prometido por el Dr.  López-Gatell desde el año pasado por fin toca las puertas de la gráfica pandémica. Más vale tarde que nunca Dr.

El semáforo verde significa que se abrirán bares y espectáculos masivos con restricciones sanitarias en cuanto a aforo, toma de muestras y datos, temperatura, lavado de manos, gel antibacterial y sana distancia. Están en puerta el Gran Premio de México y una infinidad de conciertos largamente aplazados. 

De lado que nadie le importa también serán posibles las presentaciones de libros, incluyendo los de su servidor, recitales y museos.

Hay un caso que llama la atención, el Poder Judicial Federal estableció un sistema de horarios escalonados, mismo al que todavía los usuarios no estamos acostumbrados y que retrasa la mayoría de lo asuntos. El Dr. Zaldívar vaya que cuida sus subordinados, regresaron primero los niños a la escuela que sus huestes a las trincheras.

Parece que este año nuestro país difícilmente regresará al semáforo rojo, el mundo confía que las vacunas hagan su trabajo y que los contagiados tendrán padecimientos de leves a moderados.

Por cierto, en nuestro país se han aplicado 111 millones dosis y más de 50 millones de mexicanos contamos con el cuadro completo de vacunación. 

Otro factor que influye sobre el optimismo es que los protocolos clínicos de los fármacos contra el covid se encuentran en fase tres, están a semanas de ser sometidos los organismos reguladores para su aprobación y venta al público. Aunque el costo del medicamento es sumamente elevado (700 dólares) sus resultados son alentadores.

Existen prácticas como la sana distancia, el lavado de manos y el uso del cubrebocas, que son tan sencillas como eficaces. Ojalá que en este final de la pandemia y cuando ésta no sea una amenaza, muchos ciudadanos del mundo, las sigamos practicando.

Querido lector, nos alistamos a recibir el próximo año con la ilusión que la pandemia puede ser superada. Los expertos señalan que producto de la apertura de actividades y fronteras, así como de las fiestas de fin de año, se incrementarán los contagios, pero que los niveles de hospitalización serán más bajos. Decretado está. Hasta la próxima. 

Twitter: @ErosalesA

Eliseo Rosales Ávalos

Abogado

Los mismos de siempre

Politólogo y abogado, académico, columnista, presidente de ciudadanos sin partido y orgulloso mexicano.

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