A pesar de que hoy en día existe una gran cantidad de opciones para realizar inversiones en los mercados bursátiles, los mexicanos en general se inclinan más hacia el mercado inmobiliario.

Lo anterior se podría derivar de varios factores, como falta de conocimiento, mayor percepción de riesgo y poca visión de largo plazo.

Aunque hay diversas opiniones con respecto a cuál inversión ofrece mayor rendimiento, estadísticamente la renta variable ha dado retornos promedio cercanos a 10% en las últimas décadas, mientras que los bienes inmuebles ofrecen retornos promedio en torno a 4 por ciento. Por otra parte, entre las ventajas que ofrece invertir en instrumentos de renta variable, está la liquidez, comprar o vender un activo prácticamente está al alcance de presionar un botón o hacer una llamada, mientras que la venta de un bien inmueble puede tardar en el mejor de los casos varios días para cerrar la transacción.

Este tema puede ser particularmente relevante en momentos de estrés financiero o crisis, donde el mercado inmobiliario suele secarse, mientras que en renta variable será más fácil cubrirse o vender las posiciones.

Costos

Adicionalmente, operar en los mercados bursátiles por lo regular llega a ser mucho más barato, pues se pueden comprar/vender acciones con comisiones por debajo de 1%, contrario a las comisiones de hasta 6% que se suele tener en los mercados inmobiliarios.

Otro factor importante es la diversificación que se llega a tener, ya que dentro de la renta variable se ofrece una exposición a diversos sectores y geografías, lo que en las inversiones en bienes raíces será muy difícil tener debido a los altos requerimientos de capital que conllevan.

Asimismo, los bienes inmuebles en la mayoría de las veces precisan más esfuerzo y trabajo en el sentido de que hay que estar al pendiente del mantenimiento, los cobros de renta y encontrar nuevos inquilinos. Una inversión en renta variable se puede hacer mediante un fondo, quitándole al inversionista el trabajo de buscar y analizar las diferentes opciones de inversión, pudiendo enfocarse en otras cosas.

Finalmente, y sumado a todo lo anterior, invertir en renta variable en México tiene un costo fiscal de 10% sobre las ganancias reales obtenidas (rendimientos obtenidos–inflación), mientras que los impuestos a las ganancias obtenidas por compraventa de propiedades en algunos casos pueden ascender hasta 35 por ciento.

En resumidas cuentas, las inversiones en renta variable, a pesar de ser percibidas como más riesgosas o complicadas, tienen numerosas ventajas que pueden ayudar a complementar y diversificar un portafolio, siempre y cuando, se le vea con la misma óptica de largo plazo que se le da a una inversión inmobiliaria y exista una asesoría previa.

El autor es vicepresident Client Strategy en Asset Management BBVA Bancomer.

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