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Impulsividad y decisiones financieras

Es un hecho frecuentemente reconocido por diversas investigaciones que las personas impulsivas tienden a tomar peores decisiones financieras. Ello se vincula con el hecho de que las decisiones impulsivas típicamente responden más a factores emocionales y menos al análisis objetivo de información precisa, sobre las alternativas de las decisiones, las implicaciones de dichas alternativas, las consecuencias probables (no solamente las deseadas) de cada alternativa y, consecuentemente, la ponderación de cuáles alternativas mejor se ajustan a las necesidades específicas de cada persona.
Uno de los factores que de acuerdo con ciertos estudios está detrás de este proceso de decisión, tiene que ver con lo que se conoce como “tasa de descuento”. Cuando se trata de decisiones que presentan alternativas con beneficios diferentes en el tiempo, las personas asumimos una tasa de descuento para, de manera casi automática y subjetiva en la mayoría de las veces, tratar de hacer comparables los beneficios de ambas. Un ejemplo típico es ofrecer a una persona 10,000 pesos el día de hoy o la alternativa de una cantidad superior dentro de 1 año, digamos 12,000 pesos. Un elevado porcentaje de personas preferirán el dinero en el presente, cuando la oferta del futuro presenta una tasa de rendimiento (tasa de descuento para este ejemplo) de 20% (2,000 más sobre los 10 el día de hoy). Si la misma persona estaría dispuesta a esperar a 1 año, pero con un monto de 14,000 pesos, eso implicaría que la tasa de descuento que resulta favorable para preferir el dinero del futuro es de 40 por ciento.
En este ejemplo, la tasa de descuento de la primera alternativa, si fuera el caso de México, implicaría casi el doble de lo que ofrece un instrumento de ahorro convencional en el país lo cual debería resultar atractivo, mientras que una tasa de 40% de rendimiento difícilmente se podrá encontrar como una inversión financiera sin un muy elevado riesgo.
De acuerdo con el estudio, Overcoming Impulsiveness: Identifying Prime Targets For Interventions To Influence Financial Behavior, la tasa de descuento, aun cuando responde de manera objetivo a una condición coyuntural: por ejemplo la tasa de inflación imperante en la economía, las tasas de interés o los instrumentos de inversión disponibles para una persona determinada, es más sensible a factores de personalidad que determinan la impulsividad y la percepción del tiempo, siendo estos factores mucho más difíciles de controlar y de comprender por las personas cuando toman decisiones financieras en el tiempo.
Existen estudios que demuestran que elementos de educación financiera o intervenciones que propicien cambios en la conducta financiera, pueden afectar positivamente y modificar los patrones de impulsividad de una persona; pero la mayoría de los estudios asignan un efecto limitado al conocimiento como factor de modificación de las conductas.
Los elementos más importantes están relacionados con factores de personalidad, muchos de los cuales operan de manera inconsciente; así como actitudes, valores y percepciones personales que inciden también en las decisiones financieras.
De acuerdo con lo anterior, uno de los elementos fundamentales para mejorar la capacidad de toma de decisiones financieras, tiene que ver con la capacidad de hacer una autoevaluación (que como en muchos modelos por ejemplo de tratamiento de adicciones o compulsiones), valora un “inventario personal”, para reconocer cuáles son las carencias de carácter que impulsan las malas decisiones.
Solo si identificamos ese conjunto de atributos personales, positivos y negativos, seremos capaces sistemáticamente de mejorar las decisiones que conduzcan a nuestro bienestar financiero.

