En Estados Unidos se realizan unos 5,000 gun shows o ferias de armas cada año. A cada evento acuden miles de personas, la mayoría para adquirir pistolas, escopetas, rifles de cacería, rifles de asalto, ametralladoras y otras armas, muchas de ellas diseñadas para el uso en combate por las Fuerzas Armadas estadounidenses y de otros países, como son los poderosos fusiles de 50 mm., granadas, lanzagranadas, lanzacohetes, cohetes tierra-tierra y tierra aire y otros sofisticados productos diseñados para matar eficazmente a personas.

De acuerdo con los expertos, en estos eventos se adquieren gran parte de las armas que más temprano que tarde acabarán en las manos de los delincuentes mexicanos tras ser importadas ilegalmente a nuestro país a través de una frontera que el gobierno federal, sea o no de la 4T, ha demostrado ser incapaz de controlar y defender.

Los estados de la Unión Americana en donde los traficantes prefieren adquirir las armas son los que tienen frontera con México —California, Arizona, Nuevo México y Texas—, pero también en donde se realizan eventos masivos, como el que se llevará a cabo el próximo fin de semana en Tulsa, Oklahoma, el Wanenmacher's Tulsa Arms Show, que se autocalifica como el gun show más grande del mundo, en donde en un local de 44,515 metros cuadrados, techado y con clima artificial, se exhibirán armas de fuego modernas y antiguas, cuchillos y accesorios sobre poco más de 4,200 mesas, 2,800 de ellas de 2.5 metros de largo y 1,400 de 1.80 metros. Cada mesa se renta en 175 dólares, de manera que solo por la renta de las 4,200 mesas, los organizadores del evento se meten a la bolsa 735,000 dólares. A estos ingresos hay que añadir los millones de dólares que reciben de sus patrocinadores, entre ellos los principales fabricantes de armas, para usar parte de ese dinero en publicidad en radio, TV, internet, redes sociales, carteleras espectaculares y correo.

Durante este fin de semana, decenas de miles de personas, niños y adultos asistirán al show. Cada persona mayor de 12 años pagará 10 dólares por entrar y cada niño menor de 12 años, tres dólares.

Quién sabe cuántas armas que ahí se vendan terminarán en manos de los criminales mexicanos, pero seguramente serán bastantes.

Después del evento en Tulsa, seguirán muchos más. Solo en Texas, en abril se realizarán gun shows en Dallas (abril 17 y 18 con 1,400 mesas de 2.5 metros de largo) y en esos mismos días ferias más pequeñas en Sinton y Sulphur Springs y Winnsboro, y en Corpus Christi y Mesquite (24 y 25 de abril).

Nada permite pensar que los gun shows se vayan a acabar en EU, por más que insistan los grupos antiarmas, el presidente Joe Biden y el gobierno de México. Forman parte de la cultura estadounidense como los mercados públicos son parte de la mexicana.

Los datos indican que cada vez habrá más armas en venta en EU y que muchas de ellas ingresarán de una manera u otra a nuestro país. Solo en agosto de 2020 se vendieron más armas que en todo 2019, y la tendencia es ascendente.

El tráfico de armas hacia México se detendrá hasta que el gobierno federal logre controlar la frontera con EU, algo que no veo factible en el corto plazo porque los traficantes reparten mucho dinero entre los que supuestamente los combaten en ambos lados de la frontera.

Facebook: Eduardo J Ruiz-Healy

Instagram: ruizhealy

Sitio: ruizhealytimes.com

Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.

Lee más de este autor