La candidatura de Agustín Carstens al Fondo Monetario Internacional (FMI) por sí misma marca un hito en la historia de los relevos de los dirigentes de los organismos financieros internacionales, que ocurrían sin mayores contratiempos y con base en una regla no escrita que señalaba que el FMI era para los europeos y el Banco Mundial para los estadounidenses.

Por sí misma, la candidatura de Carstens ya es singular pero, adicionalmente, como representante de economías emergentes su potencial elección marcaría un nuevo destino para el FMI. Si resultara electo como Director Gerente, Carstens centraría su tarea en la solución de la crisis europea y, al mismo tiempo, buscaría transformar al organismo financiero multilateral para dar mayor representatividad a los países emergentes y balancear el sistema de cuotas para aumentar su capacidad de financiamiento.

En otras palabras, buscaría dar legitimidad y credibilidad al FMI en términos de cuotas, ingresos, financiamiento y representatividad, con base en los nuevos tiempos en los que la economía de los países emergentes superará a la de los países desarrollados hacia el 2012 o el 2013 en términos de paridad de poder de compra.

Al menos eso se puede concluir de la entrevista que Carstens concedió a El País, en la que afirmó que Europa no necesita un europeo en el FMI; necesita soluciones.

Por lo pronto, el Gobernador del Banxico realiza una intensa gira internacional por España, de ahí viajará a Brasil y Argentina, posteriormente a Canadá, para fortalecer su candidatura a través del diálogo con los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales de esos países.

Después de Canadá, Carstens viajará a Frankfurt para ir hacia Suiza, en donde participará en la reunión del Banco Internacional de Pagos. Prácticamente no le quedará espacio más que para regresar a Washington hacia el 10 de junio cuando termina el plazo para registro de candidatos e inician las entrevistas con la Junta del FMI.

Ayer mismo Carstens logró el primer voto de un país europeo: España. La ministra de Relaciones Exteriores, Trinidad Jiménez, se pronunció abiertamente en favor de la candidatura del Gobernador del banco central mexicano.

En las declaraciones de Carstens hay una clara crítica a la eficiencia que ha tenido hasta ahora el FMI -e implícitamente el exdirector gerente, caído en desgracia por sus escándalos sexuales, Dominique Strauss-Kahn- para enfrentar la crisis económica de la región.

Textualmente, Carstens dijo que hasta ahora, después de tres años de crisis y con un Director Gerente europeo, la crisis europea no está resuelta.

En su favor, el funcionario mexicano destaca su experiencia en el manejo de crisis y reitera la necesidad de aplicar medidas a fondo para resolver la crisis europea. La verdad es que el mundo está atestiguando un hecho histórico:

por primera vez en 65 años, el relevo del Director Gerente del FMI se está realizando por competencia y no por tradición. El sólo hecho de presentarse como candidato de los países emergentes ha obligado a la candidata oficial europea, la ministra de Finanzas francesa, Christine Lagarde, a realizar también una gira de promoción y a ofrecer mayor peso y relevancia a las naciones emergentes.

La competencia en sí misma ya está rindiendo frutos en la potencial transformación del FMI.

La llegada de Carstens al FMI efectivamente le daría legitimidad y credibilidad a la institución, cuyo esquema de operación original, simple y sencillamente ya no responde a la realidad actual.

Gerardo Badín, pies de plomo

Un promedio de entre dos y cuatro semanas tardarán los tres grupos finalistas interesados en Mexicana de Aviación: Ivan Barona, Avanza Capital y Altus Prot -en el que participa Francisco Lanz Duret-, en demostrar que pueden tener los recursos para la capitalización de Mexicana de Aviación.

Ése es el cálculo que tiene Gerardo Badín, el administrador y conciliador de Mexicana de Aviación, quien anda con pies de plomo para que no lo sorprendan los presuntos inversionistas.

Pero al mismo tiempo, el administrador-conciliador está siendo cuidadoso al extremo para no enderezar el dedo flamígero en contra de nadie. Su objetivo prioritario es que alguno de los grupos logre la capitalización de la aerolínea. Cuando se concrete la capitalización no pasarán 15 días para que reinicie vuelos Mexicana de Aviación.

Pero Badín está revisando no con lupa, sino con microscopio la documentación y sobre todo la procedencia y la capacidad para bajar los recursos para invertirlos en Mexicana de Aviación.

Hasta ahora, todavía nadie puntea la competencia. A algunos les falta una cosa y a otros otra.

CUENTOS VERAS

Los finalistas para quedarse con Mexicana son los mencionados y el que sigue con interés, pero le falta completar documentación para pasar a la revisión de los recursos es TG Group, que habría falsificado una carta del HSBC y la autoridad ya detectó que por lo menos es irregular.

Es decir, el banco HSBC desde Indonesia afirmó que no emitió la carta que presenta TG Group para comprobar los recursos que planea invertir en Mexicana de Aviación. TG Group también habría mentido respecto de la presunta participación de American Airlines.