La constitución del Banco del Bienestar era un tema que se veía con buenos ojos en el andar de este Gobierno, pero, el cambio de estrategia que no parece tener rumbo, lo encamina hacia proceso de demandas seguras, y a la construcción de un elefante blanco.

Resulta que el Banco del Bienestar, bajo la nueva dirección de Diana Álvarez Maury, comenzó a hacer estrategias que están lejos de entenderse.

O cómo explicar la contratación vía outsourcing de Alfredo Orellana como coordinador de los directores de las diferentes áreas, cargo que además de que no existía, resulta controversial no sólo por el tema que esta por demás fuera de lugar. Sino por tratarse de quien se trata, o se ha olvidado que Alfredo Orellano estuvo involucrado en el caso de “las tarjetas Monex”.

Siendo titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), a un año de las elecciones federales intermedias, dio carpetazo a las investigaciones sobre el caso Monex por presunto financiamiento irregular a la campaña de Enrique Peña Nieto, sin hacer público los resultados.

Otros personajes que parece no entender su labor, o cuyo trabajo se está distorsionando, es el de Lorena Palacios, directora de Recursos Humanos y el de Armado Martínez, director de Banca Social. Resulta que ambos personajes, la semana pasada, para ser exactos, el viernes 25 de septiembre, llegaron a las oficinas de los empleados del Banco del Bienestar, y como película de gánsters sorprendieron a los empleados al incautarles computadoras, bloquearles archivos y mantenerlos en las oficinas sin dejarlos salir, violándoles cualquier derecho laboral. Incluso, nos aseguran que a los empleados de recurso humanos los dejaron salir hasta el sábado a las 3 de la mañana.

Parece que el pánico por que se sepa alguna información, se apodero de ambas direcciones del Banco del Bienestar.

En fin, hasta el momento el despido ha sido otra constante. Primero 357 que se dieron a partir del 15 de septiembre, y posteriormente unos 150. Los cuales, por cierto, en varios casos, el Banco ha violado derechos laborales.

La violación a los derechos a trabajadores, van desde; la falta de notificación de despido -enterándose en pasillos que dejarían de laborar-, se les dejó de pagar sin previo aviso, y no se les liquidó argumentando el “programa de austeridad republicana”, entre otras cosas.

Como si fuera poco, la operación real del Banco no termina de arrancar. Y es que de las 433 sucursales que el Banco del Bienestar tiene, y que heredo de Bansefi, dan servicio de ahorro, algunos otros detalles, porque prestamos simplemente aún no se pueden ejercer. ¿Por qué? No se cuenta con la autorización.

Aún hay más. De las 1,350 sucursales que se habían comprometido a abrir y poner en operación este año, la realidad, es que, si se alcanzan 90, nos dicen, será mucho decir.

Pues, no se cuenta ni con los recursos, sucursales, ni personal. Así que la propuesta de tener 2,000 sucursales antes de que concluya la administración de Andrés Manuel López Obrador se ve más que lejana.

Marielena Vega

Conductora

Salud, dinero y negocios

Socia Cofundadora, y conductora del programa de radio Salud, Dinero y amor. Programa de finanzas, negocios, economía y bienestar.