Frank Zappa fue una de las figuras más contradictorias, geniales y únicas en la música contemporánea del siglo XX. Creció fascinado por el rhythm & blues con la música de Howlin’ Wolf, Muddy Waters, Sonny Boy Williamson, Guitar Slim, Johnny “Guitar” Watson, Clarence “Gatemouth” Brown y las composiciones de Edgar Varèse e Igor Stravinsky. Exploró y experimentó con el rock, el jazz, la música de concierto, el avant garde y siempre rechazó todas las etiquetas que le pusieran a su obra. También estuvo involucrado en la defensa de la libertad de expresión y fue uno de los músicos que en 1985 testificó ante el Senado estadounidense para protestar sobre la propuesta de Tipper Gore y el Parents Music Resource Center (PMRC) para clasificar los discos. Pero sobre todo, Frank Zappa fue un músico que con su virtuosismo siempre estuvo buscando nuevos horizontes musicales. 

En su obra puede uno sumergirse en la anarquía sonora de The Mothers of Invention, que irrumpió a mediados de los sesenta con una fuerte carga de humor e irreverencia; la incomparable fantasía conceptual Joe’s Garage, lanzada en 1979, o sus incursiones en la música de concierto con colaboraciones con Pierre Boulez y la Sinfónica de Londres. Cuando Frank Zappa murió en 1994, víctima de un cáncer de próstata, el músico estadounidense tenía 62 álbumes en su discografía. En el cuarto de siglo en el que músico nacido en Baltimore, Maryland, ha estado ausente de esta tierra hemos visto 54 lanzamientos póstumos de su extensa y al parecer inacabable obra. La música de Frank Zappa se ha convertido en una categoría única que sólo puede categorizarse como: Zappa.

Su música sigue causando repulsión entre los melómanos más cultos y sofisticados y a la vez se le sigue rindiendo el mismo culto como de uno de los iconoclastas más prolíficos e influyentes de los últimos 100 años. El material discográfico más reciente —lanzado a principios de octubre— fue un box set que recopila algunos de los míticos shows de Halloween que Zappa ofreció en el Palladium de Nueva York en 1981, donde lo acompañaba un joven Steve Vai, apodado como el “Pequeño Virtuoso Italiano”, y exhibe las proezas musicales que lograba sobre los escenarios con una excepcional banda de acompañamiento. 

En 2016, el documentalista y actor Alex Winter inició una campaña para financiar el proyecto conocido hoy como Zappa, un documental que explora el legado y la figura de Frank Zappa, con la bendición de la familia. El filme se estrenará de manera digital el 27 de noviembre. La familia de Frank Zappa le abrió a Winter las puertas con acceso al archivo privado de Zappa que contienen cientos de grabaciones y composiciones que el músico dejó sin publicar.

Winter quería contar la historia de Zappa sin hacer una biopic musical y hacer un documental de música sin ser un musical. La historia de Zappa es explorada con ayuda de músicos, amigos y colaboradores como Pamela Des Barres (de las GTOs), Ian Underwood, Steve Vai, Ray White y Gail Zappa.

“Siempre me ha atraído contar las historias de estadounidenses grandes y desafiantes. Estas personas cambiaron el mundo sin ser fácilmente definidos o etiquetados; gente que rompe las reglas con un propósito, ideología y visión, gente como Frank”, escribió Winter cuando arrancó el proyecto.

El documental, financiado a través de la plataforma de ayuda colectiva Kickstarter, también busca ayudar a la preservación histórica del archivo de Zappa, para que las grabaciones ahí alojadas puedan conservarse para futuras generaciones. Los productores tardaron dos años antes de iniciar la producción del documental en realizar todas las labores de preservación y digitalización del archivo de Zappa.

Foto: Cortesía Magnolia Pictures

Para Winter, “Zappa no sólo fue un genio creativo, sino también un pensador grande y elocuente que articuló la locura de su época con extraordinaria claridad e ingenio. Un inconformista legítimo que vivió y trabajó entre otras personas extraordinarias en tiempos históricos”.

La música de Frank Zappa sigue estando en su propia categoría, inclasificable, fuera de las normas del pop y aún después de su muerte se rehúsa a ser encasillada. “Nunca tuve la intención de convertirme en un tipo extravagante. Fue otra gente la que siempre me endilgó esa etiqueta”, dijo Zappa en una entrevista con el Baltimore Sun en 1986.

Twitter: @tonebecerril

antonio.becerril@eleconomista.mx

Antonio Becerril

Coordinador de operaciones de El Economista en línea