El próximo 16 de diciembre se llevará a cabo la última reunión de Política Monetaria con la Junta de Gobierno bajo la gestión del gobernador Alejandro Díaz de León, en la cual se espera un aumento de 25 puntos base

El miércoles 24 de noviembre, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, sin dar explicación alguna, hizo pública su decisión de retirar la nominación de Arturo Herrera, ex secretario de Hacienda, al cargo de gobernador del Banco de México, para dar cabida a su nueva nominación: Victoria Rodríguez Ceja.

Durante la misma jornada, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer el dato que presume ser el más alto para una inflación quincenal en casi dos décadas; la variación anual del Índice Nacional de Precios al Consumidor alcanzó el 7.05%, mientras que el consenso de mercado estimaba 6.84 por ciento.

Ambos episodios generaron incertidumbre y volatilidad en los mercados financieros locales, en el tipo de cambio y en el riesgo país de México, ya que se registraron variaciones diarias de -0.52% para el IPC, una depreciación de 1.06% en la cotización del peso y un aumento de 6.17% en el Credit Default Swap (indicador que aproxima el riesgo país).

Ante tales movimientos, es natural preguntarse por el perfil de la nueva propuesta del Ejecutivo para encabezar a la autoridad monetaria. La maestra Rodríguez es economista por el Tecnológico de Monterrey y ostenta una Maestría en Economía por el Colegio de México (Comex).

Actualmente tiene el cargo de Titular de la Subsecretaría de Egresos de la Secretaría de Hacienda.

Ha desempeñado diversos cargos dentro de la administración pública, por lo que se presume su competencia en el eficiente manejo de perfiles de deuda y finanzas públicas, sin embargo, resulta evidente su limitada experiencia en materia monetaria.

La sorpresiva nominación de Victoria Rodríguez cobra especial relevancia por dos aspectos fundamentales:

1. La premura con que se toma esta decisión ha provocado nerviosismo en el público inversionista y percepción de fragilidad en el perfil de gobernanza del país. Muestra de ello son los atípicos movimientos en los mercados mencionados con anterioridad. Además de ello, dicha decisión alimenta el hecho de poca predictibilidad en la aplicación de política pública que ha caracterizado a la actual administración.

2. Tal nominación se toma en medio de un complejo e inminente ambiente de fuertes aceleraciones en la inflación que parece ya no solo obedecer a factores de oferta, sino que las recientes lecturas han sugerido cierta contaminación del elemento no subyacente al subyacente.

Lo anterior resulta un desafío mayúsculo no solo para los actuales miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México, sino también para el próximo funcionario a relevar al actual gobernador Alejandro Díaz de León.

En tal contexto, resulta vital conocer cuál será el tono de la funcionaria Rodríguez al interior de la Junta de Gobierno; el día de hoy, la aún titular de la Subsecretaría de Egresos emitió unas palabras en las que afirmó que “su compromiso es el combate a la inflación, no tocar las reservas internacionales y cumplir con la autonomía de la entidad central”.

Esas palabras deberían dar sosiego al mercado, sin embargo, el peso y el riesgo país continuaron con deterioros adicionales el jueves, reflejando la desconfianza del mercado.

El próximo 16 de diciembre se llevará a cabo la última reunión de Política Monetaria con la Junta de Gobierno bajo la gestión del gobernador Díaz de León, en la cual nuevamente esperamos un aumento de 25 puntos base para posicionar la tasa de referencia en 5.25 por ciento.

Dicho pronóstico responde a que la autoridad monetaria ha dejado clara su preocupación por el anclaje de las expectativas de inflación, pero también por tener un ritmo de restricción monetaria ordenado, cauteloso y gradual.

Por su parte, la inflación general, en línea con las fuertes presiones en costos, consecuencia de cuellos de botellas y disrupciones en cadenas de suministro a nivel global, terminaría el año en un nivel superior al 7 por ciento. Nuestro estimado se ubica en 7.21 por ciento.