El 26 de septiembre de 1924 la Sociedad de Naciones adoptó la Declaración de Ginebra.

El documento, redactado en francés y de solo 156 palabras de extensión, dice:

“Por la presente Declaración de los Derechos del Niño, llamada Declaración de Ginebra, los hombres y las mujeres de todas las naciones reconocen que la humanidad debe dar al niño lo mejor de sí misma, y declaran y aceptan como deber, al margen de cualquier consideración de raza, nacionalidad, credo, que: 1. El niño debe ser puesto en condiciones de desarrollarse normalmente desde el punto de vista material y espiritual; 2. El niño hambriento debe ser alimentado; el niño enfermo debe ser atendido; el niño deficiente debe ser ayudado; el niño desadaptado debe ser reeducado; el niño huérfano y abandonado debe ser recogido y ayudado; 3. El niño debe ser el primero en recibir socorro en caso de calamidad; 4. El niño debe estar en condiciones de ganarse la vida y debe ser protegido de cualquier explotación; 5. El niño debe ser educado inculcándole el sentimiento de que sus mejores cualidades deben ponerse al servicio de sus hermanos.”

En México, el gobierno de Álvaro Obregón decidió adoptar la Declaración antes de que lo hiciera la Sociedad de Naciones y decretó que cada 30 de abril, empezando en 1924, se celebrara el Día del Niño.

¿Cuál es la situación de cientos de millones de niños del mundo después de 97 años de que se adoptará la Declaración de Ginebra?

Es terrible.

A nivel mundial, de acuerdo con datos de diversas organizaciones internacionales (UNICEF, UNESCO, OMS, Banco Mundial, etc.):

1. Los niños representan aproximadamente un tercio de la población mundial, pero representan casi la mitad de todas las personas que viven en la pobreza extrema.

2. Los que viven en hogares pobres podría llegar este año a poco más de 725 millones, que son 143 millones más que en 2019.

3. uno de cada cuatro niños vive en una zona de conflicto o desastre.

4. Unos 153 millones son huérfanos.

5. Hay 168 millones de niños trabajadores, casi 11% de los niños.

6. 69 millones de niños sufren de desnutrición. Casi la mitad de las 6 millones de muertes de menores de 5 años al año se pueden atribuir a la desnutrición.

7. En el 2017, 15 000 menores de 5 años murieron todos los días; uno cada 17 segundos.

8. No van a la escuela 263 millones de niños y jóvenes; 61 millones de niños (53% de ellos niñas) en edad escolar primaria no van a la escuela.

9. 188 países impusieron cierres de escuelas a nivel nacional durante la pandemia, lo que afectó a más de 1,600 millones de niños y jóvenes.

10. Al menos uno de cada tres alumnos, 463 millones de niños, no pudieron acceder al aprendizaje remoto cuando cerraron sus escuelas. Y el número probablemente es mucho mayor. En muchas situaciones, a pesar de las políticas de aprendizaje a distancia y la presencia de la tecnología necesaria en el hogar, es posible que los niños no pudieran aprender debido a la falta de habilidades de sus maestros o la falta de apoyo de los padres.

La situación de millones de niños en México, de por sí mala, ahora es peor.

Hoy es Día del Niño y no hay nada que celebrar. Más bien sentirnos culpables por haberles fallado y seguirles fallando a tantos y por habernos insensibilizado ante su terrible realidad.

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Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.

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