En México, el cultivo de camarón consiste en la engorda de crías conocidas como poslarvas de camarón blanco del Pacífico. Esto se hace en estanquería rústica, utilizando alimento balanceado y determinando la densidad de siembra según el tipo de sistema de producción, cuidando la calidad del agua con sus recambios y aireación vía fertilización.

( Primera de dos partes)

En la actualidad, los comités estatales de sanidad acuícola establecen protocolos y condiciones de manejo y cultivo, fechas de siembra, cosechas y medidas preventivas para hacer frente a las amenazas por enfermedades.

Una de las innovaciones tecnológicas adoptadas por las granjas es el uso de maternidades en canales de flujo rápido o raceways, que permiten desarrollar las poslarvas después de un mes a una talla de 1 gramo para su siembre en los estanque de engorda, lo cual beneficia su cuidado y mejora su resistencia a las enfermedades, logrando así acortar en un mes el ciclo de cultivo.

El objetivo de los sistemas de engorda es producir grandes cantidades de camarón en el menor tiempo posible, por lo que las tasas de crecimiento y de supervivencia son los parámetros de producción que deben ser maximizados. Entre los sistemas de cultivo están los siguientes:

Sistema extensivo usando estanques naturales o construidos con tamaños superiores a 20 hectáreas, con siembra a baja densidad con entre tres y cinco poslarvas por metro cuadrado; nivel tecnológico bajo con producciones menores a 1 tonelada por hectárea; utiliza la productividad natural que permite ahorros en el consumo de alimento balanceado.

Sistema semiintensivo en estanquería rústica con dimensiones de 2 a 20 hectáreas, sembrando de 15 a 30 organismos por metro cuadrado. Es el más empleado en México. El nivel tecnológico es medio, con rendimientos de producción de 2.5 a 4 toneladas por hectárea, bajo condiciones normales.

Sistema intensivo con estanques de 3 a 1 hectárea de tamaño, con o sin recubrimiento plástico; sistemas de aireación, densidad de los 30 a los 120 organismos por metro cuadrado, con rendimientos de 6 a 25 toneladas por hectárea. El nivel tecnológico es medio y alto.

Sistema hiperintensivo con uso de estanques menores a 1 hectárea con recubrimiento plástico, sistema de aireación, dispositivos y sistemas de tratamiento de agua; sistemas cerrados para evitar vectores y riesgos de enfermedades, densidades de 120 a 350 organismos por metro cubico, realizando cosechas parciales para bajar la carga de biomasa por metro cubico y la cosecha final. Este sistema se emplea en el sureste asiático, en Tailandia y Vietnam, obteniendo rendimientos de 30 a 60 toneladas por hectárea por ciclo, el cual contempla un mes de maternidad y de dos a tres meses de engorda, lo cual permite realizar cuatro ciclos anuales. El nivel tecnológico es muy alto.

El día de mañana comentaremos más de las oportunidades de negocio de esta promisoria industria.

Martín Téllez Castañeda es especialista de la Dirección de Pesca y Recursos Renovables en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

[email protected]