Hace siete años, la Universidad Iberoamericana me abrió sus puertas y me permitió conocer a dos grupos de alumnos de ciencias de la comunicación, en un taller de periodismo financiero que tuve el honor de dirigir.

Mi materia era árida, y por tratarse de un taller, ni siquiera tenía el peso curricular suficiente para que el alumnado hiciera filas para inscribirse. Era, por decirlo así, el taller opción c en el que siempre había cupo para los que ya no habían alcanzado lugar en otros más afines a sus intereses.

Conocí de todo. Muchachos entregados y respetuosos, que aún sin apasionarse por mi materia, cumplieron como lo que pretendían ser: unos profesionales. Otros, incluso me llegaron a enviar a sus guardaespaldas con las investigaciones, para justificar su inasistencia y garantizar los puntos necesarios para pasar el taller.

Intelectuales, artistas, soñadores. Jóvenes ávidos por destacar en los medios por llegar a ser como Loret de Mola , tal como llegaron a decirme. Difíciles de convencer, difíciles de apantallar , difíciles de manejar. Pero jamás JAMÁS irrespetuosos. Jamás JAMÁS violentos.

Los aparentes alumnos que acorralaron literalmente al candidato presidencial Peña Nieto no corresponden al perfil de muchachos que tuve el honor de conocer.

No creo que a seis años de distancia, la comunidad Ibero pudiera cambiar tan radicalmente. Entiendo que los profesores en activo están igual de sorprendidos. Entiendo que muchos universitarios, como los que yo recuerdo, estaban apenados verdaderamente del zafarrancho que se había armado con la visita del candidato priísta.

Sorprendida

Me cuentan que incluso al final, cuando Peña Nieto se dirigía a la salida, varios de ellos pedían a los estudiantes enojados que le bajaran , que ya lo dejaran ir.

Yo no creo, me niego a creer que de verdad, la comunidad Ibero repudiara de forma tan violenta a Peña Nieto. Su educación, sus principios y la formación que reciben en la institución, no corresponden con lo que vimos en los videos de Youtube.

Si me contaran que los cuestionamientos que le lanzaron a Peña Nieto en la conferencia, traían jiribilla, lo creería. Es más, parece que los veo poniéndose de acuerdo para listar las preguntas más duras para exhibir las distracciones literarias del candidato, o la dificultad con la que Peña Nieto articula el idioma inglés.

Pero de ahí, a creer que le repudiaron en masa, como se ve en las redes sociales, con esa vehemencia, con esa agresividad, con esa violencia simplemente no me parece lógico.

Buscando argumentos

¿Qué pasó entonces en la Ibero? Podría suponer que un pariente cercano de algún candidato está matriculado en la Universidad Iberoamericana, y que azuzó a sus compañeros y amigos para sabotear el acto.

O que algún profesor, explicó a su modo lo que fue el PRIato. Porque, pensándolo varias veces, me parece que los muchachos que hoy están en las aulas de la IBERO han pasado la mitad de su vida bajo un gobierno federal administrado por el PAN y el local, gestionado por el PRD. ¿De dónde podrían haber alimentado tanto resentimiento?

Quizá en verdad lograron infiltrarse pseudo estudiantes, en un plan maestro, donde se podían identificar entre sí, por sus camisas verdes, para desestabilizar el avance de Peña Nieto.

Pero no son más que teorías de complots. En fin, siento mucho que hoy la UIA sea motivo de escándalo y lamento más que se pueda emitir el mensaje de que los jóvenes universitarios del siglo XXI son unos bárbaros intolerantes.