El ciclo de comercialización del arroz inicia con la entrega del arroz palay verde hasta que el grano pulido se encuentra en el punto de venta. La duración del ciclo completo, desde que se obtiene la primera cosecha hasta que ésta es totalmente colocada en el punto de venta, es de seis meses.

La cosecha del ciclo primavera-verano en Veracruz, Michoacán y Nayarit se realiza en los meses de octubre y noviembre, los precios del arroz en esos meses en los mercados finales son altos, puesto que justo antes y durante la cosecha los inventarios alcanzan sus niveles mínimos.

El arroz palay cosechado en estas entidades requiere al menos un mes para colocarse en los puntos de venta como arroz pulido, la sobreoferta generada por el grueso de la cosecha empieza a manifestarse a partir de enero con una caída drástica del precio.

Es en estos meses que se incrementan los inventarios de grano, tanto en los centros de acopio como en las plantas de beneficio. El costo de almacenamiento es absorbido directamente por la industria y transferido al arrocero vía precio, ya que los productores no tienen silos ni bodegas de almacenamiento.

El desplazamiento de los inventarios se da gradualmente entre los meses de enero a mayo, con un escenario aún de sobreoferta y precios bajos. Cuando los niveles de inventarios se abaten, en mayo entra en escena la cosecha del ciclo otoño-invierno en Nayarit, Veracruz y Campeche; sin embargo, la producción de este ciclo no es suficiente para generar una sobreoferta de arroz, por lo que el precio sigue manteniéndose alto entre los meses de junio y noviembre.

Toda empresa arrocera necesita tener infraestructura de acopio y secado localmente, debido a que la cosecha de arroz se realiza en un periodo breve de tiempo y el grano debe ser secado inmediatamente, de lo contrario se mancha y pierde valor. Por lo tanto, es necesario tener una secadora en las zonas de acopio para resolver los problemas antes mencionados.

Al carecer el productor primario de infraestructura de secado y almacenamiento, no puede negociar el precio de venta de su grano y éste tiene que ser vendido en un momento de sobreoferta cuando se da el grueso de la cosecha.

*Luis Ángel López Ibarra es especialista de la Dirección de Agronegocios de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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