Para decirlo con la jerga beisbolera, se trata de una bola rápida.

El gobierno federal emitió un acuerdo para reconstituir la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en monopolio.

Es decir, de llevarse a cabo lo que propone un acuerdo gubernamental enviado a la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer) la CFE estaría en posibilidad de disolver las seis Empresas Productivas Subsidiarias (EPS) y una Empresa Filial (EF) con las que venía operando.

Los argumentos del gobierno federal para dar marcha atrás a la reestructura de la que fue objeto al amparo de la reforma energética la CFE son devastadores.

Aseguran que la separación de la CFE no logró “la operación eficiente del sector eléctrico”, ni participar “de forma competitiva en la industria”.

De acuerdo con el anteproyecto Conamer, la reorganización llevada a cabo por la CFE aumentó los costos y redujo la eficiencia de gestión operativa y administrativa.

Sostiene que la organización y distribución de activos fue inadecuada, lo que afecta la viabilidad de las empresas.

Además de que la reorganización de los activos en cinco de las EPS se enfocó en que el grupo de centrales asignadas a cada una de ellas no tuviera preponderancia regional y alcanzara un equilibrio en resultados económicos conjuntos.

Advierte que la disponibilidad de las centrales de generación de CFE pasó de 86.65 en el 2015, a 76.89% en el 2018, lo que obligó a despachar a centrales más costosas.

Por otra parte, la eficiencia térmica neta pasó de 33.90 a 33.45% en este mismo periodo, lo que incrementa directamente el costo variable del kilowatt-hora.

El acuerdo expone que según la Auditoría Superior de la Federación señaló que cuatro de las EPS de Generación “no estuvieron en condiciones de ser rentables ni de generar valor económico y rentabilidad para el Estado”.

Además, indica que “la estrategia de administración del portafolio de centrales eléctricas de cada empresa no repercutió en la generación de energía al mejor costo, además, las estrategias de optimización de éstas no se sustentaron en la eficiencia para generar energía al menor costo, y si bien tuvieron utilidades, su rentabilidad fue baja”.

Son algunos de los argumentos del acuerdo. Obviamente, dejan claro que la intención es volver a la condición previa de CFE.

Inconformidad, Asolmex

Ayer la Asolmex, que preside Héctor Olea, manifestó su inconformidad respecto del acuerdo gubernamental y pide que no se exente de la Manifestación de Impacto Regulatorio. Advierte que los cambios propuestos podrían tener un impacto relevante sobre la estructura del mercado eléctrico, al centralizar 60% de la capacidad instalada en un solo agente de mercado: la CFE.

Disminuiría —señala— los incentivos a la competencia, y presentando el riesgo de manipulación de precios y señales de mercado, así como la seguridad jurídica de largo plazo para todos los participantes de mercado.

Según la Asolmex las propuestas de modificación hechas por la Secretaría de Energía podrían vulnerar el marco jurídico vigente por tres motivos: 1.- Se propicia la reintegración de las subsidiarias a CFE. 2.- Elimina la mención expresa a los esquemas de relación entre el sector público y privado. 3.- Centralizaría en 60% la capacidad instalada en un solo agente: CFE.

APPs, prohibidas

Uno de los expertos en energía más activos en las redes, Gonzalo Monroy, difunde a través de esa red sus impresiones.

Dice que el acuerdo implica que la CFE se reagrupe en una sola subsidiaria de generación y prohíbe las asociaciones público-privadas en Transmisión y Distribución.

De facto, —asevera— se cierra el mercado a nuevos participantes, pues ahora CFE puede hacer subsidios cruzados entre plantas eléctricas.

Un problema grave de esta concentración es el subsidio cruzado entre las plantas de CFE.

Por otro lado, —anota el experto— al haber disminuido de forma intencional y sistemática a la Comisión Reguladora de Energía, el riesgo de restringir el acceso abierto a la red de transmisión y distribución es bastante real.

Con esta medida, el mercado queda restringido a las capacidades de operación, financiamiento, y sí, hay que decirlo, de prioridades de la CFE.

Si CFE no hace inversiones en Transmisión —especialmente en nodos donde no sea competitivo, como el norte del país o en la frontera, o en La Venta, Oaxaca— crea riesgos potenciales de apagones.

¿Por qué son esenciales las Asociaciones Público Privadas en Transmisión?, plantea.

Porque liberaba de inversión a CFE, al poderla financiar vía leasing.

En este esquema, CFE pagaba por un plazo, una tarifa. Finalizado el plazo, la línea pasaba a CFE

Este modelo fue el que se canceló con la licitación de línea de transmisión de alto voltaje.

El proyecto transportaría energía generada en centrales eólicas y de cogeneración del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, hacia Yautepec, Morelos.

Todo, para fortalecer artificialmente un monopolio eléctrico, el cual estaba en proceso de transformación profundo, asegura el experto, Gonzalo Monroy.

ATISBOS

DIMES Y DIRETES.- A las severas acusaciones del presidente Andrés Manuel López Obrador en contra de organizaciones, empresas y personas en torno a la serie Populismo en América calificado como “campaña negra” le siguieron las reacciones. El Consejo Mexicano de Negocios se desmarcó y aclaró que sí financió campañas, pero a favor de México.

Por otra parte Aleática, el fondo de inversión que compró los activos de OHL, y que dirige en México Sergio Hidalgo, también se deslindó completamente de esa acusación.

Marco A.Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.