Compañía Minera Autlán es una de las empresas productoras de ferroaleaciones más importantes  de México. Dentro de sus clientes están empresas acereras nacionales e internacionales como Glencore, Ternium y Altos Hornos de México.

En el tercer trimestre del 2019, Autlán reportó una caída en 1% de sus ingresos, totalizando 114.8 millones de dólares. La anterior caída se dio a la par de una contracción anual en la generación de ferroaleaciones en 11.7%, provocada por una menor demanda de estos productos.

De acuerdo con algunas estimaciones, debido al inestable escenario comercial global, la demanda internacional de acero en el 2019 sufrió una contracción anual de aproximadamente 10 por ciento. Aunado a las condiciones recesivas de la economía nacional, tuvo como consecuencia una caída en la producción de acero regional, que a su vez se tradujo en una menor demanda por ferroaleaciones de manganeso, insumos en la producción de acero y principales productos de Autlán.

Por ese motivo, la empresa anunció el pasado 14 de enero que, posterior a la pausa de mantenimiento programado en diciembre del año previo, su planta de ferroaleaciones Gómez Palacio, localizada en el estado de Durango, permanecería suspendida hasta nuevo aviso. No obstante, en su comunicado, la empresa reafirmó su confianza en que durante los próximos meses pudiera reflejarse una recuperación en el sector siderúrgico nacional que conlleve a considerar la reapertura de la planta Gómez Palacio.

Es importante mencionar que este activo representa aproximadamente 17% de la capacidad productiva de su división de manganeso. Adicionalmente, consideramos que la empresa puede satisfacer la necesidad de sus clientes nacionales y extranjeros a través de sus plantas Teziutlán y Tamós, localizadas en Puebla y Veracruz.

Lamentablemente, este hecho no está segregado de la industria minera nacional. De acuerdo con el Indicador Global de Actividad Económica, publicado por el Inegi, el 2019 mantiene el peor nivel de actividad económica para la minería en los primeros 10 meses del año y se perfila para ser el año con la más baja actividad económica derivada de la minería desde 1993.

Es importante mencionar que este sector conglomera a la producción de hidrocarburos en territorio nacional y que la caída en la producción de Pemex ha lastrado de manera relevante las lecturas del indicador correspondientes a las actividades mineras. No obstante, no se puede pasar por alto el hecho de que las condiciones económicas recesivas domésticas han sido un factor en contra del crecimiento económico nacional que se refleja en una débil demanda por metales industriales.

A pesar de ello, consideramos que pudiera existir un factor que podría reactivar como efecto de segundo orden a la producción industrial mexicana, el cual se fundamentaría en la industria estadounidense. De acuerdo con nuestras lecturas, los continuos recortes al rango objetivo de la Reserva Federal, así como un mercado laboral sólido podrían propiciar una reactivación significativa en la producción industrial de EU y, debido a que desde la entrada en vigor del T-MEC, la industria mexicana ha funcionado como una extensión de la industria estadounidense, la economía mexicana podría beneficiarse de esta importante variable.

* Carlos A. García es analista senior de Signum Research.

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