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Aplica IMSS licitaciones bianuales y OSD
RICOS Y PODEROSOS Por: Marco A. Mares
A pesar de la oposición de la industria farmacéutica, a partir de hoy el IMSS, que encabeza Daniel Karam Toumeh, aplicará el nuevo esquema de licitación de medicamentos con carácter bianual y a través de Ofertas Subsecuentes de Descuento (OSD).
Serán tres licitaciones bajo este sistema: una es hoy 23 de septiembre; otra el día 28 de septiembre y otra el 5 octubre. Cada una incluye 20 claves y el total es de 60 claves con un valor de 4,850 millones de pesos. Esta cantidad corresponde a 25% del total de licitaciones para el 2010 que tiene previsto el Seguro Social por 20,000 millones de pesos.
Serán licitaciones bianuales y los participantes pujarán a través del esquema de subasta electrónica en reversa.
La industria farmacéutica -agremiada en Canifarma y Anafam, encabezadas por Jaime Uribe y Dagoberto Cortés, respectivamente- venía negociando con el IMSS para disuadirlo de la aplicación del nuevo esquema porque, desde su punto de vista, es riesgoso y propiciaría el desabasto de medicamentos.
Los laboratorios internacionales y nacionales se han opuesto a ese esquema porque lo consideran inviable, tanto por la incertidumbre en el comportamiento de los mercados y consecuentemente del tipo de cambio y la inflación.
Al respecto -hay que recordarlo- la industria y autoridades del IMSS han dialogado intensamente desde fines del año pasado porque firmaron un contrato que quedó rebasado por el radical cambio de circunstancias económicas y la devaluación de 30% del tipo de cambio del peso frente al dólar.
Pero además, consideran que el esquema de subasta electrónica en reversa no necesariamente permitiría al organismo obtener los menores precios en el mercado.
Los laboratorios advierten que el nuevo esquema todavía no ha sido aprobado por la acéfala Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer).
Los industriales de medicamentos han hecho algunos planteamientos en torno de la bianualidad de las licitaciones:
1. Eliminar su aplicación o disponer de cláusulas de excepción para disponer una banda de deslizamiento del peso contra el dólar.
Si en algún momento esa banda se rebasara hacia arriba, habría una reconsideración de los precios en función del porcentaje que las autoridades del Banco de México estimen que fue una devaluación y los precios para los medicamentos incluidos en la licitación correspondiente se modificarían en ese sentido.
2. Se fijaría un porcentaje de inflación. Si éste se dispara, según Banxico, sería otra razón por la cual se podría reconsiderar el precio.
3. El IMSS reservaría recursos de los ahorros que obtenga, en virtud de las licitaciones bianuales para resarcir a los laboratorios en caso de que se modifiquen las condiciones del tipo de cambio e inflación.
Sin embargo, con la aplicación de facto del nuevo esquema de licitación en el IMSS, los intereses de los industriales quedaron a un lado.
Telmex usa interconexión como barrera de entrada
En contra de lo que asegura Telmex, que encabeza Carlos Slim, en el sentido de que ya cumple con la condición de interconexión de sus competidores, sus contrapartes, es decir, los operadores de telefonía y cableras, se quejan amargamente precisamente porque desde su punto de vista el operador dominante utiliza elevados precios en la interconexión y requisitos inútiles y costosos para concederla.
En otras palabras Telefónica, Axtel y las cableras acusan a Telmex de usar la interconexión como barrera de entrada a sus competidores.
Refieren telefónicas y cableras que el precio de interconexión que les cobra a sus competidores es mayor al que cobra Telmex a sus clientes.
Y en el extremo del absurdo les exige por ejemplo la construcción de un cuarto de tres metros de largo por tres de alto, pintado de blanco ostión en cada central de interconexión, para colocar ahí un rack que mide 60 centímetros de largo por 30 centímetros de alto.
Telmex lo construye y se los renta a los operadores en 30,000 pesos mensuales.?
Cuentos veras
Hoy llega a México Luis Cervantes, el representante de los tenedores de bonos -o bond holders, como se les dice en inglés-, acreedores de Comercial Mexicana, que reclaman el pago de 200 millones de dólares.
Se entrevistará con Rothschild, que lleva el proceso de reestructura de la deuda de La Comer. Todo indica que las negociaciones, aunque lentamente, siguen avanzando luego del acuerdo con los tenedores de Certificados Bursátiles.
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