Cuando en los mercados hay volatilidad e incertidumbre, se vuelve complicado implementar una estrategia que le sume valor al portafolio. En esos periodos normalmente se toma una medida conservadora, minimizando el riesgo lo más que se pueda, o bien, se puede observar el mercado y buscar alternativas dependiendo la situación en la que se encuentre.

De acuerdo con las políticas de dividendos de las emisoras más líquidas del mercado de renta variable mexicano, abril y mayo representan meses con mayor reparto de dividendos en el año, esto significa que se aproxima una temporada de dividendos, por lo que podría resultar una estrategia defensiva si se adopta una Estrategia de Dividendos —como es conocida— en los momentos de volatilidad.

Una Estrategia de Dividendos se adquiere cuando se le da mayor peso en un portafolio a las emisoras que tienen un alto retorno sobre dividendos en comparación con otras. El índice tradicional y representativo de México está ponderado por capitalización (busca medir el rendimiento de las acciones de mayor tamaño y liquidez); sin embargo, existe otro que selecciona y pondera a las emisoras de su muestra considerando liquidez y tasas anuales continuas de dividendos, que es el S&P/BMV Rentable. Este índice tiene historia desde el 2007 y cuenta con un rendimiento positivo de 165.10% en comparación con el S&P/BMV IRT® con 106.33%, este último considerándose el Índice tradicional; esto de acuerdo con datos de Bloomberg del 31 de enero del 2007 al 31 de enero del 2018.

En una Estrategia de Dividendos se obtiene un efecto de interés compuesto en el largo plazo, dada la reinversión periódica de los dividendos distribuidos por los componentes de la muestra. Esto se ve reflejado en el rendimiento histórico que se menciona en el párrafo anterior.

Se vuelve una Estrategia defensiva al seleccionar emisoras representativas de diferentes sectores, minimizando el riesgo en el portafolio.

Es importante considerar a las emisoras con alto retorno en dividendos con historia de al menos cinco años, ya que demuestran que el portafolio tendrá emisoras constantes en el reparto.

Lo primero que cuestionan los inversionistas es: ¿se obtiene el rendimiento que se espera por el riesgo que se asume?

El principal objetivo de la Estrategia de Dividendos es aumentar la rentabilidad del portafolio en lugar de sólo replicar al Índice tradicional, para obtener mejores resultados en el largo plazo.

Para el inversionista hay mil y un maneras de invertir y hacer que los ahorros crezcan, siempre, eso sí, de la mano de un buen asesor financiero para que ambos tomen decisiones y la inversión se traduzca en mejores ganancias.

La autora es executive director de BBVA Bancomer.