El objetivo presidencial es que la producción en dichos pozos comience a darse hacia finales de septiembre

La caída en la producción del petróleo ya preocupó a Pemex, al mando de Octavio Romero Oropeza e incluso al mismo presidente Andrés Manuel López Obrador.

No es para menos si consideramos que, al retroceso de 100,000 barriles diarios que se traían en mayo se sumó una caída de 40% en el reporte de junio, y de julio a septiembre las expectativas no se prevén distintas, incluso podrían agravarse.

Es por ello, que ya se dieron órdenes para acelerar la entrega de los primeros cuatro clústeres, que contemplan 22 pozos en aguas profundas de los estados de Campeche y Tabasco, mismos que representan una inversión de 2,000 millones de dólares.

Nos aseguran que el compromiso adquirido para el primer trimestre del 2020 se ha cambiado para septiembre, máximo octubre de este año.

De ahí que los grupos que se adjudicaron dichos pozos trabajan a 100% de su capacidad para alcanzar las fechas recién adscritas.

Nos referimos a: Marinsa, bajo la dirección de Joseé Antonio Zavala que va con GrupoR, de Ramiro Garza Cantú; BorrDrilling, que encabeza Tor Olau Troim; Protexa, al mando de Rodolfo Giacoman, y Perfolat/CPLatina.

El objetivo presidencial es que la producción de petróleo de dichos pozos comience a darse hacia finales de septiembre, para frenar la caída de la producción de petróleo.

Pero ahí no quedan los adelantos en fechas de este programa de licitación sexenal que contempla 138 pozos, que representan una extracción de 2.4 millones de barriles diarios.

También se aceleró la licitación de tres clústeres contemplados para el primer semestre del 2020. Se plantea que dicha licitación que representa 15 pozos, en los estados de Campeche y Tabasco, equivalentes a 500 millones de dólares, se dé en el último trimestre de este 2019.

Proyectos que para el país representarían no sólo frenar la caída sino comenzar a ver una luz en la producción de petróleo. Lo que, sin lugar a duda, mandaría señales de certidumbre y certeza en este esquema de extracción de petróleo en aguas profundas.

En fin, esperemos que todo se dé conforme a los nuevos tiempos y formas, y que ello se traduzca en estabilidad económica, que vaya que hace falta.

HASTA CUÁNDO. En el contexto del comercio exterior entre México y Estados Unidos, resulta que las autoridades encargadas de promoverlo, o por lo menos facilitarlo hacia ese país, son las primeras que ponen obstáculos para otorgar las autorizaciones y licencias para ese propósito.

La dirección de comercio exterior de la Secretaría de Economía habitualmente se ha convertido en un obstáculo para impulsar las exportaciones en detrimento de las fuentes de empleo que generan distintas industrias, negando habitualmente y en forma arbitraria todo tipo de licencias para exportación y la cancelación de programas para llevar a cabo la exportación de productos hacia nuestro país vecino.

Se desconoce qué intereses oscuros se protegen o tratan de promover en estas conductas. Sería bueno que la secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín, volteara a ver el tema que ya afecta la situación de las empresas exportadoras.

@marielenavega