Varios organismos internacionales, grupos financieros de México y el extranjero, y analistas económicos locales y foráneos han reducido sus pronósticos del crecimiento económico de nuestro país para el 2020, lo que indica que no comparten el optimismo que cada mañana muestra el presidente Andrés Manuel López Obrador en torno al futuro económico nacional.

El más reciente caso de lo anterior se dio el pasado fin de semana, en Davos, Suiza, en el marco de la reunión anual del Foro Económico Mundial, en donde el Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que, de acuerdo con sus cálculos, el Producto Interno Bruto (PIB) de México apenas crecerá 1.0% este año, debajo de 1.3% que estimó en octubre del año pasado.

Antes del FMI también habían reducido su pronóstico, entre otros, el Banco Mundial, de 2.0 a 1.2%; la Organización para el Desarrollo y Cooperación Económicos (OCDE), de 1.5 a 1.2%; la calificadora Standard & Poor’s Ratings, de 1.3 a 1.0%; el Banco de México, entre 1.5 y 2.5% y entre 0.8 y 1.8%; Continuum Economics, de 1.2 a 0.9%; LatinFocus Consensus Forecast, de 1.3 a 1.2 por ciento.

La triste realidad es que el crecimiento económico de nuestro país será raquítico; nuevamente insuficiente para generar las inversiones y los empleos que se requieren.

La organización más optimista es la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que pronostica un crecimiento entre 1.4 y 2.4%, aunque en realidad ninguno de los expertos que ahí trabajan cree que se pueda alcanzar la cifra superior y muchos dudan que se logre llegar a la inferior.

Los pronosticadores de Bank of America y Continuum Economics son los más negativos y no creen que el PIB de México aumente más de 0.9% este año.

La triste realidad es que el crecimiento económico de nuestro país, a pesar de la entrada en vigor del tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) será raquítico; nuevamente insuficiente para generar las inversiones y los empleos que se requieren.

Desde el 2015, la economía ha ido creciendo cada vez con menos dinamismo y el probable 0.0% de crecimiento que aparentemente se registró en el 2019 sería la culminación lógica de una tendencia.

Recordemos:

La tasa de crecimiento del PIB en el 2015 fue de 3.29%, un aumento de 0.48 puntos porcentuales con respecto al 2014; la tasa de crecimiento en el 2016 fue 2.92%, una disminución de 0.37 puntos con respecto al 2015; la tasa de crecimiento en el 2017 fue de 2.07%, una disminución de 0.85 puntos respecto al 2016; la tasa de crecimiento en el 2018 fue de 1.99%, una disminución de 0.08 puntos respecto al 2017.

Y en el 2019, la tasa de crecimiento fue de 0.0%, una disminución de 1.99 puntos porcentuales respecto al 2018.

Aún no concluye el primer mes del año y varios analistas me dicen que desde ahora ven poco probable que la economía crezca más de 1.0% en el 2020. Sin embargo, también ven difícil que se repita un desastre similar al del 2019.

Durante su primer año al frente del gobierno federal, AMLO tomó decisiones que lo hicieron más popular entre las masas, pero causaron que disminuyera el monto de las inversiones nacionales y extranjeras en el país.

Para evitar que en el 2021 el crecimiento siga siendo mediocre, desde ahora debe tomar acciones que generen confianza entre los inversionistas.

Facebook: Eduardo J Ruiz-Healy

Instagram: ruizhealy

Sitio: ruizhealytimes.com

Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.