La situación inédita creada por el coronavirus, con el freno de la actividad en gran parte de las principales economías mundiales, ha provocado oscilaciones históricas en los mercados financieros, más propias de uno o varios años que de semanas.

La crisis desatada por sorpresa ha hecho añicos todas las previsiones que barajaba el mercado. Prueba de ello, que es de una esperada reactivación de la economía mundial en el 2020, se ha pasado a pronósticos que elevan hasta 20% la contracción prevista para el segundo trimestre del año.

El creciente alcance de la crisis obliga a los analistas a revisar continuamente sus previsiones. Los expertos de Citigroup actualizan sus pronósticos sobre la economía mundial para este año, y el resultado es una contracción del PIB global de 1.6% en el 2020.

La firma estadounidense señala que esta contracción de 1.6% frente al crecimiento de 2.7% registrado en el 2019 provocará una reducción próxima a 50% en las utilidades por acción de las empresas europeas al cierre del ejercicio en curso.

Explica en su informe que toma como referencia el PIB mundial y no el PIB europeo debido a la dimensión multinacional de las empresas que tienen más peso en los principales índices bursátiles europeos, y recuerda que el consenso del mercado apenas esperaba 4% de descenso anual en el beneficio por acción.

A la hora de cuantificar el impacto de este brusco deterioro de las cuentas en las políticas de dividendos, los analistas de Citigroup recuerdan que, normalmente, los dividendos no suelen bajar tanto como las utilidades. Pero la situación actual presenta características muy particulares.

Analistas de Citi explican por un lado que los “elevados” pay-out pagados por las empresas europeas para seguir atrayendo inversionistas, después de un largo ciclo alcista provocarán un ajuste más drástico del habitual en las políticas de retribución al accionista.

Por otro lado, destacan el carácter prioritario que adquiere ahora para las empresas el objetivo de salvaguardar sus balances y su plantilla.

Bancos presionados

Mención especial en este apartado merecen los bancos, el sector más presionado por los reguladores para que suspendan el reparto de dividendos durante la crisis. El pasado viernes el Banco Central Europeo (BCE) elevó el tono a la hora de urgir a la banca a no distribuir beneficios entre sus accionistas mientras perdure la crisis económica desatada por la pandemia de coronavirus.

En las últimas jornadas, entidades financieras españolas como Santander, CaixaBank o Bankia han recortado o cancelado dividendos, y la situación se ha repetido en Europa en bancos como UniCredit o ABN Amro.

Las presiones no se limitan solamente a los bancos. Citi recuerda que el gobierno francés instó a las empresas participadas por el Estado a suspender sus dividendos.

El resultado de esta situación excepcional, según Citigroup, podría ser que el recorte en los dividendos en Europa alcance 50% al cierre del 2020. Este porcentaje superaría con creces el recorte sufrido con la crisis financiera, cuando las retribuciones a los accionistas se redujeron una tercera parte, destacan desde la firma de inversión.

El mercado, añade Citi, tiene que ajustar drásticamente sus expectativas de dividendos a la nueva realidad.