Las acciones de Empresas ICA que cotizan fuera de mercado, over the counter (OTC, por su sigla en inglés), llegaron a subir hasta 42.86%, a 0.10 centavos de dólar tres días después del anuncio de su salida del concurso mercantil.

Los ADR no se dejaron de negociar después de su salida de la Bolsa de Nueva York, por no cumplir con el precio mínimo, y de la suspensión realizada por la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) en agosto del año pasado, por la falta de información trimestral correspondiente.

En este sentido, Amín Vera, analista en jefe de Black Wallstreet Capital, explicó que hay algunos inversionistas que buscan este tipo de títulos que, aunque son de alto riesgo, pretenden obtener un buen rendimiento en el mediano y largo plazo.

“Hay inversionistas que en cuanto vieron que ICA salió del concurso mercantil pensaron que, en uno o dos años, puede ser un gran negocio porque en OTC pueden comprar las acciones en 10 centavos de dólar y en dos años cotiza en 40 pesos, entonces ahí ya hay rendimiento”, dijo.

El pasado 5 de marzo, la compañía y sus subsidiarias ICA Tenedora, Constructoras ICA, Controladora de Operaciones de Infraestructura y Controladora de Empresas de Vivienda informaron que se había concluido con el concurso mercantil al que se ingresó en septiembre del 2017.

Se estima que, si las acciones de la constructora regresan a cotizar a la Bolsa Mexicana de Valores, tardarán aproximadamente de seis a nueve meses, ya que debe realizarse una dilución y un papeleo para reintegrarse al mercado de capitales.

En cuanto a la dilución, el analista consideró que probablemente se realice un split inverso a las acciones, esto es, por ejemplo, que si un accionista era dueño de 10 títulos con un precio de 1 peso por unidad, al regresar a la BMV con una nueva empresa, ya que no puede volver a cotizar ICA, se cambiarán esas 10 por una acción a 3 pesos. El cambio generaría una pérdida.

“Creemos que el rango de dilución estará entre 70 y 90 por ciento, que es lo que le hicieron a los bonistas, ellos perdieron 90%, los accionistas perderán entre 70- 90% dependiendo de cuánto lo quiera bajar”, mencionó.

Principal accionista

Respecto a la participación accionaria de la empresa, David Martínez juega un papel esencial en dicha operación, ya que había otorgado un crédito, a través de su fondo Fintech, por 215 millones de dólares.

El empresario regiomontano tiene 40% de la participación accionaria de ICA, convirtiéndolo en el socio mayoritario, seguido de distintos acreedores, quienes se quedarán con alrededor de 20%, y otro tanto los socios.

Por su parte, la familia Quintana se queda con menos de 1% de las acciones, todo depende de cómo ejerzan sus opciones como miembros del Consejo.

Aunque ICA no dejó de generar flujo por las licitaciones que adquirió a través de sus empresas, como el proyecto de construcción de plataformas de la terminal, edificio satélite, la terminal de carga y mantenimiento de aeronaves del Nuevo Aeropuerto Internacional de México; la compañía deberá capitalizarse para poder concluir con dichos proyectos.

El proceso podría realizarse a través de la emisión de deuda de alto rendimiento “a una tasa entre 9 a 11%, que es más de lo que pagan otros, porque es más riesgoso meterle dinero, pero a esa tasa sí hay quien le presta”, explicó el analista de Black Wallstreet Capital.

ICA cuenta con más de 70 años de experiencia en el ramo de construcción.

Los analistas mencionaron que, a partir de la administración de Alonso Quintana, nieto del fundador, hubo consecuencias muy dolosas para la compañía al invertir en instrumentos derivados. Además de colocar deuda con una tasa de interés mayor a la de referencia, lo que generó un incremento de hasta 600% de su deuda.

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