La agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s ha rebajado un peldaño la nota de solvencia a largo plazo del fabricante británico Rolls-Royce, que pasa desde A a A- con perspectiva Negativa, como consecuencia de las presiones sobre la rentabilidad y la generación de cash flow de la compañía.

La agencia de calificación considera que los márgenes de beneficio y generación de cash flow se han debilitado durante la primera mitad del 2016 y cree que esta situación se prolongará durante más tiempo de lo esperado, lo que ralentizará el ritmo de recuperación de Rolls-Royce.

Además, S&P explica que la menor elasticidad de Rolls-Royce en comparación con otras compañías con el mismo perfil de riesgo ha sido uno de los factores a tener en cuenta para rebajar su calificación.

Desde la calificadora anticipan que el flujo operativo (EBITDA) de la compañía alcanzará el umbral de rentabilidad en la primera mitad del 2016, aunque reconocen que el rendimiento de las empresas del sector es tradicionalmente más fuerte durante la segunda mitad del año.

Sin embargo, S&P cree que el perfil de riesgo financiero de Rolls-Royce se ha visto fortalecido gracias a su moderado nivel de deuda y a un marco normativo financiero propicio.

Investigación por fraude

La semana pasada el Financial Times reportó que el escándalo de fraude que afecta al grupo de empresas de Rolls-Royce ha llegado a Nigeria.

La oficina antifraudes de Gran Bretaña investiga las operaciones energéticas de Rolls-Royce en el país africano como parte de una más profunda investigación que llega a países como Brasil, Indonesia y China; ahora se suma Nigeria.

La pesquisa viene en un momento en el que la británica trata de recuperar su imagen y credibilidad ante sus inversionistas, luego de cinco años de recibir advertencias sobre ganancias sospechosas.

[email protected]