El alza que comenzaron a presentar los rendimientos de los bonos de Estados Unidos (EU) hace poco más de un mes suscitó sospechas de la gestación de una nueva burbuja en el mercado de renta fija; sin embargo, especialistas descartan dicha posibilidad atendiendo al ajuste que han presentado en las últimas jornadas.

Tras haberse mantenido hasta principios de marzo con tasas por debajo de 2% en el plazo a 10 años y en mínimos históricos para éste y otros plazos, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense comenzaron a repuntar alcanzando el bono a 10 años un rendimiento de hasta 2.39%, el pasado 19 de marzo.

Nos estaríamos equivocando al decir que hay una burbuja , dijo Jaime Ascencio, analista económico de Actinver. El alza en las tasas vino acompañada de una coyuntura de buenas señales y datos económicos en EU, que permitió a los inversionistas deshacerse de activos seguros como la deuda estadounidense para invertir en activos de mayores rendimientos, provocando un alza en las tasas, explicó.

Los comentarios del presidente de la Federal estadounidense, Ben Bernanke, tras la última reunión de política monetaria, en que mejorara su perspectiva económica, tuvieron que ver con dicho movimiento. Pero sus nuevas declaraciones también incidieron en la ligera baja que se ha visto en los últimos días, agregó Ascencio.

Al surgir la posibilidad de una nueva ronda de estímulo monetario, las tasas comenzaron a descender de nueva cuenta. Bernanke dio una mínima señal de aumentar los estímulos monetarios por tercera ocasión durante la semana pasada, lo que devino en la consecuente baja en las tasas, dijo el analista.

Desde el máximo de 2.39%, la tasa del bono a 10 años había descendido 17 puntos base hasta el lunes pasado. Sin embargo, las minutas de la Fed de ayer no dieron señal de un nuevo estímulo, lo que provocó un alza de 8 puntos base a 2.30 por ciento.

Al menos hasta junio, es posible que no se dé una tercera ronda de alivio cuantitativo en EU, pero el mercado comenzará a descontar la posibilidad y esto se verá reflejado en las tasas de interés, sentenció el analista. La tasa del bono a 10 años podría bajar a un rango entre 2 y 1.9% pero sin llegar a los mínimos de inicio de año, en alrededor de 1.2 por ciento.

Ascencio espera que sea hasta la reunión de política monetaria del próximo 24 y 25 de abril cuando pudiera aparecer alguna señal, mas no un anuncio concreto. El nuevo estímulo, anticipó, podría rondar entre los 200,000 y 300,000 millones de dólares.

REACCIÓN LIMITADA DE BONOS MEXICANOS

Esta primera etapa de rebote en los bonos de EU sí ha afectado a las tasas locales, pero el efecto negativo ha sido muy limitado , sin lograr alterar el comportamiento lateral que han tenido en los últimos meses, enfatizó Intercam en una nota del mercado.

Si bien existen riesgos de que a mayores alzas en las tasas estadounidense las mexicanas sufran el mismo efecto, con posibilidad de que el rendimiento del vencimiento al 2024 suba a 7% desde 6.43% en que cerrara ayer, según datos de Valmer, finalizó.