Este entorno complicado ha impactado significativamente la paridad de la moneda frente al dólar. De hecho, considerando los niveles observados a septiembre del 2014, alrededor de US1.331/euro en promedio, la depreciación ha sido de 12.4% respecto de las cotizaciones actuales de US1.163/euro, para ubicarse en niveles no observados desde el 2003.

En la nota Why is the Euro Holding Up? , publicada el 15 de agosto de 2011, Gavekal Research menciona las variables que, bajo su consideración y sin definir a mayor detalle el sentido de asociación entre las mismas con el euro, pueden ayudar a explicar la evolución de la paridad.

Estas variables son: (1) diferencial de tasas de interés entre los T-Bills y los bonos soberanos alemanes, ambos con plazo a un año; (2) la prima pagada por los Credit Default Swaps (CDS), como proxy del riesgo país de la región periférica de Europa, zona que ha generado los mayores periodos de incertidumbre en la región durante los últimos años y (3) precio de la mezcla de petróleo Brent.

Realizando un análisis estadístico de cada variable, encontramos los diferentes grados de asociación con la divisa europea. Con base en los Credit Default Swaps (CDS) españoles, que son representativos en momentos de turbulencia dentro de la región europea, determinamos que la correlación lineal es negativa, es decir, existe una depreciación del euro (respecto del dólar) cuando se incrementa la probabilidad de un default en alguna economía de la región. Así, los inversionistas están dispuestos a pagar una mayor prima de riesgo.

La asociación entre el diferencial de tasas de interés soberanas y la paridad dólar/euro es positiva, es decir, a mayores diferenciales en tasas observamos una apreciación del euro frente al dólar. Ante un panorama más favorecedor para la economía de la región, se presentaría una menor demanda por los bonos soberanos alemanes, considerando una disminución de la incertidumbre prevaleciente, para buscar mayores rendimientos por un incremento en el apetito por riesgo.

La fluctuación del precio del petróleo experimenta una asociación lineal positiva con el euro. La significativa sobreoferta de este energético ha impulsado la baja en el precio, implicando la salida de capitales ante una posible desaceleración económica, derivando en una depreciación significativa de la paridad. Y por el contrario, se observa que el incremento en los precios del petróleo implica una apreciación del euro frente al dólar, tal como ocurrió en el 2011.

Combinamos el efecto simultáneo de los tres factores anteriores en la evolución del euro a través de estadística inferencial. Los resultados mostraron que 79% del comportamiento del euro, en los últimos tres años, puede explicarse a través de las variables propuestas, nivel de significancia alto en términos de asociación lineal, además de cumplir con los supuestos estadísticos correspondientes.

Realizando diferentes escenarios para las proyecciones del euro, fijando el valor de los CDS y el diferencial de tasas soberanas a través del último dato reportado, aunque proyectando un precio en la mezcla Brent de 44 dólares hacia el II trimestre del 2015, la cotización del euro sería de 1.18 dólares. Por otro lado, si supusiéramos un incremento de la mezcla hacia 64 dólares, la divisa alcanzaría una cotización de 1.24.

El tipo de cambio es un factor determinante en el mecanismo de transmisión de la política monetaria y de la política fiscal. Por ello, el análisis económico es primordial para la determinación del mismo, al profundizar sobre los efectos generados en la oferta de dinero y en el gasto público. Nuestro modelo difícilmente aproximará al euro en un punto y fecha exacta, aunque de manera importante sí nos permite inferir la tendencia a seguir de la paridad y las razones de su comportamiento