Los inversionistas institucionales son los que lideran en materia de volúmenes operados en todos los mercados. Pero el trading realizado por los individuales (minorista) es cada vez más elevado en países desarrollados o de rápido crecimiento. La mayor parte de este último pasa por plataformas online. Aquellos que operan por Internet se denominan traders online (online traders).

Pero las debilidades de operar en solitario son muchas. Las malas experiencias con distintos activos financieros por desconocimiento del tema o por no estar bien asesorado y actuar en soledad desde una cuenta de inversión desde su casa, son algunas de ellas.

Las decisiones que tomamos están influenciadas además por nuestra personalidad, lo que define nuestro grado de aversión al riesgo, por nuestro conocimiento sobre la materia (no es lo mismo un inversionista novato que un operador profesional) y por nuestra experiencia anterior (ya sea positiva o bien negativa que va forjando nuestro nivel de absorción de riesgos). La personalidad es un concepto que es definido como un rasgo característico y distintivo de cada individuo que sirve para predecir su comportamiento en los mercados en este caso. La personalidad explica diferencias entre individuos, más que sus semejanzas, y sirven para identificar actitudes de constancia en sus decisiones.

¿Qué actitudes un trader debe evitar? Les propongo analizar aquello que un corredor nunca debe hacer cuando opera por su cuenta y sumergirlos brevemente en la necesidad de corregir dichas actitudes.

Vencer los miedos sobre la base de incorporar habilidades

El trading, a simple vista, parece sencillo y va asociado a la realización de grandes sumas de dinero en un período muy breve. Pero un trader generalmente no se da cuenta que el ambiente para operar es diferente de cualquier otro ambiente, magnifica así sus expectativas de éxito. Si uno se apega a esas falsas creencias sin las habilidades apropiadas, desembocará inevitablemente en el fracaso, dolor, daño psicológico y, finalmente, en miedo. Los miedos reducen siempre la habilidad de un trader de ser objetivo, ejecutar sus apuestas, aprender de los errores o aprender más acerca de la naturaleza de los mercados en los cuales opera.

Es posible ganar dinero sin las habilidades apropiadas, pero sin las mismas uno inevitablemente perderá lo ganando cuando regrese a efectuar otra operación, e incluso todavía más. Las personas generalmente no saben cómo liberarse de esos miedos y, para compensar, se aprenden maneras muy sofisticadas de cubrirse frente a los mismos.

Eliminar creencias que limitan

La gente posee una serie de creencias que van en contra del éxito como traders, los limitan. Uno puede ser consciente de algunas de ellas, pero otras se desconocen. En cualquiera de los dos casos es imposible negar su importancia en cómo afectarán nuestro comportamiento como traders. Algunos tratarán de confrontar estas creencias limitadas volviéndose expertos en análisis de mercados. Pero no importa que tan expertos seamos en la materia: de nada sirve ser un gurú si no podemos ganar plata negociando esas ideas o acertar en el pronóstico con las manos vacías cuando ese escenario se materializa. Esa es la diferencia entre un gurú y un trader. Hay que liberarse de las creencias que uno tiene y que le limitan, ser permeable a los cambios y a una nueva ruta luego de asumir que existen cambios en la coyuntura o un desvío en nuestro planteamiento inicial.

Conocer el contenido vs conocer el proceso

El proceso no se opone al contenido sino que es condición necesaria saber del contenido. Pero nunca se llegará a nada con el contenido solamente, si no se entiende el proceso del juego o haber probado en los mercados y entender su dinámica.

La diferencia entre ganadores y perdedores reside en entender el proceso. Cuánto uno ganó en un mes, si uno estuvo comprado ( long) o vendido ( short) en determinada acción, analizar la composición de una cartera como una foto en un momento determinado del tiempo, que nos digan quién aplica el mismo método o si creemos que un mercado es alcista o bajista son preguntas necesarias de responder, pero irrelevantes a la hora de entender los procesos y la dinámica de los mercados. Hay que aprender a bailar con el mercado , es decir conocer con quién uno está y aprender de él.

Falta de disciplina: ir incorporándola en el día a día

Para ayudar a los inversionistas a ser más profesionales, además de informarse y atender los consejos de los líderes de opinión que reúnan las características descritas más arriba, se recomienda ser metódico con algunas recomendaciones básicas que imponen un marco, un corsé del cual se impide salir para evitar cometer las equivocaciones más básicas. Ser ordenados en nuestras inversiones es un tema más completo que implica contar con las siguientes herramientas y cumplirlas en forma objetiva para evitar los sesgos personales a la hora de invertir:

  • 1. Confeccionar un plan y respetarlo. Si los resultados no son los deseados al cabo de un tiempo prudencial, cambiarlo.
  • 2. Respetar las tendencias. Valerse para eso de gráficos.
  • 3. Utilizar Stop-Loss. Nunca perder más allá de lo que uno puede impedir en forma predeterminada.
  • 4. En caso de duda no operar. No siempre la plata que nos quema en las manos tiene que ser invertida.
  • 5. Dejar correr las ganancias, cortar las pérdidas.

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