Los precios del cobre se mantuvieron el martes cerca de máximos en dos años, respaldados por expectativas de una mayor demanda del metal en China, donde un impulso a la infraestructura liderado por el gobierno ha llevado a una sólida actividad en el sector de la construcción.

El cobre referencial en la Bolsa de Metales de Londres bajó 0.4% a 6,345 dólares por tonelada. El metal usado en tendido eléctrico y en construcción subió el lunes a 6,430 dólares, su nivel más alto desde mayo del 2015.

El índice de gerentes de compras mostró una expansión por duodécimo mes consecutivo en China, mientras que un sondeo privado del PMI mostró que el crecimiento de las manufacturas se aceleró en julio.

En tanto, el crecimiento en la zona euro siguió siendo robusto en el segundo trimestre, mientras que el sector fabril se expandió con fuerza en julio. En cambio, un índice de la actividad manufacturera en Estados Unidos cayó en julio desde máximos en casi tres años.

El índice dólar se mantenía cerca de mínimos en 14 meses, lo que hace que los metales industriales que cotizan en esa moneda sean más baratos para empresas fuera de Estados Unidos, lo que podría apuntalar la demanda.

Noticias de que China podría prohibir las importaciones de algunas chatarras de metal iniciaron una racha alcista del cobre desde una cotización de menos de 6,000 dólares la semana pasada.

El estaño cayó 0.6% a 20,525 dólares la tonelada, cerca del máximo desde mediados de enero que tocó la semana pasada a 20,905 dólares por preocupaciones sobre los suministros provenientes de China, principal productor.

El níquel subió 0.8% a 10,290 dólares la tonelada, impulsado por expectativas de una mayor demanda china.