La moneda mexicana no tuvo reacción a la baja de calificación crediticia de Petróleos Mexicanos (Pemex) por parte de Moody’s, cerrando este miércoles en 19.9970 pesos por dólar, una ligera depreciación de 2.70 centavos o 0.14% respecto al cierre previo de 19.9970 unidades.

El martes, la agencia calificadora anunció una rebaja de la calificación de Pemex a “Ba3” y mantuvo la perspectiva en negativa, con lo que se ubica en el segundo escalón en el llamado grado especulativo.

El recorte de la nota refleja, según Moddy’s, la necesidad de liquidez por parte de la petrolera estatal y la necesidad de apoyo financiero constante por parte del gobierno mexicano, en conjunto con la elevada deuda que tiene y que la posicionan como la petrolera más endeudada del mundo.

El peso tampoco reaccionó al hecho que la Reserva Federal mantuvo sin cambios su tasa de interés de referencia, en un rango entre 0-0.25%, a pesar de que la economía de Estados Unidos continúa mostrando signos de fuerte recuperación.

Carlos Hernández, analista senior en Masari Casa de Bolsa, explicó que “los inversionistas esperaban que la Fed anunciara la continuidad en la inyección de liquidez y con ello un beneficio para los mercados financieros. Por otro lado, el bono de Pemex ya venía cotizando a una tasa similar a obligaciones con calificación de alto rendimiento durante meses, sugiriendo que los riesgos asociados a la empresa y la posibilidad de lo ocurrido estaba en la visión de los inversionistas”.

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