La paridad peso-dólar alcanzó cotizaciones cercanas a los 19 pesos por dólar, debido a la inquietud que existe entre los inversionistas sobre el anuncio del dato de crecimiento económico de Estados Unidos, pues de salir positivo, habría amplias posibilidades de que en septiembre la Fed incremente su tasa de interés.

El tipo de cambio hacia el final de las operaciones de este jueves concluyó en 18.8940 pesos por dólar en operaciones al mayoreo, del que con respecto al cierre de las negociaciones de la sesión previa (18.8700 pesos) resultó una depreciación de 0.13%; sin embargo, durante la presente semana registra una pérdida de valor de 1.74 por ciento.

El peso también está reaccionado negativamente a la caída de los precios del petróleo, que en los últimos cuatro días ha registrado una baja de 7%, para llegar a 41.15 dólares por barril.

Este mes, el crudo referencial de Estados Unidos, West Texas Intermediate (WTI), ha caído 15% y podría llegar a los 40 dólares por barril, lo cual podría generar mayores presiones en el peso.

El ajuste a la baja del precio internacional del petróleo se debe al incremento de la producción de Estados Unidos, combinado con una menor demanda de crudo por la época de verano, y a la sorpresiva acumulación de inventarios de crudo durante la semana pasada.

El analista económico senior de CIBanco, James Salazar, comentó que la depreciación del peso mexicano se explica por el nerviosismo que hay en el mercado ante la incertidumbre en torno al dato de crecimiento económico de Estados Unidos.

El experto dijo que el Departamento del Tesoro dará a conocer el dato preliminar del PIB correspondiente al segundo trimestre; de salir positivo, se presionaría más el tipo de cambio, con la perspectiva de superar los 19 pesos por dólar.

Por su parte, la directora de Análisis Económico y Bursátil de Banco Base, Gabriela Siller Pagaza expresó que el mercado de cambio podría entrar dentro de un ambiente de movimientos volátiles.

Anticipó que el mercado espera un crecimiento del PIB de alrededor de 2.3%, pero de salir por arriba de ese nivel, se consideraría como un buen dato y con eso el mercado comenzaría a especular un alza en la tasa en el corto plazo.

ricardo.zamudio@eleconomista.mx