La moneda mexicana alcanzó este miércoles en la mañana las 20.8701 unidades por dólar, lo que fue su peor nivel desde el 25 de marzo de este año. Una depreciación de 1.51% o 31 centavos.

Sin embargo, luego de que el líder republicano en el Senado de Estados Unidos, Mitch McConnell, propuso la aprobación de una extensión de emergencia al techo de la deuda, el peso regresó a un nivel de 20.5606 unidades por dólar.

Banco de México (Banxico) cerró la paridad cambiaria en 20.5840 pesos por dólar, lo que significó una depreciación de solo 0.12% o 2.4 centavos.  

Aunque la calma regresó para la moneda mexicana, al cierre oficial de Banxico acumuló tres jornadas consecutivas de pérdidas, donde se depreció 0.79 por ciento.

Desde el pasado 23 de septiembre, el peso ha estado presionado, principalmente por la fortaleza del dólar. Incluso, desde esa fecha ha acumulado una pérdida de 3.02%, cuando estaba en 19.9800 unidades por billete verde.

Temor a una mayor inflación

Janneth Quiroz, subdirectora de Análisis en Monex, dijo que “hemos visto movimientos significativos de aversión al riesgo, y especialmente estos días ha sido por el incremento en el precio del petróleo, provocando un mayor temor por presiones inflacionarias, lo que se suma al incremento del precio de materias primas que se dio durante todo el 2020”.

“El temor de una mayor inflación genera que los bancos centrales retirarán de una forma más acelerada los estímulos monetarios. Ya que deben procurar la estabilidad de precios”, comentó.

Hasta las 6:00 de la tarde hora de la Ciudad de México, en operaciones electrónicas, el tipo de cambio se ubicaba en 20.5577 pesos por dólar, con una apreciación de 0.13 por ciento.

Con ello, se borró la depreciación de la jornada, y regresó a los niveles de la sesión previa de 20.5600 pesos por dólar.

El control que tuvo la paridad cambiaria en el mercado electrónico fue porque el líder republicano en el Senado de Estados Unidos, Mitch McConnell, propuso la aprobación de una extensión de emergencia del techo de la deuda, una de las razones que tenía presionado al peso en jornadas previas.

“Para proteger al pueblo estadounidense de una crisis a corto plazo creada por los demócratas, permitiremos que los demócratas utilicen los procedimientos normales para aprobar una extensión del límite de deuda de emergencia a un monto fijo en dólares para cubrir los niveles de gasto actuales hasta diciembre", dijo McConnell.

Gabriela Siller, directora de Análisis Económico en Banco Base, explicó que el peso borró la mayor parte de sus pérdidas durante la sesión, principalmente por tres factores: una corrección del mercado, el acuerdo en el Congreso estadounidense y la baja en especulaciones por la inflación.

“Desde un enfoque técnico, se activaron ventas de dólares en niveles por arriba de la resistencia clave de 20.7500 pesos por dólar, lo que permitió una corrección. El movimiento correctivo no puede ser considerado un cambio de tendencia, pues en sesiones posteriores el tipo de cambio podría volver a subir, debido a que los factores que han generado especulación en contra del peso mexicano siguen presentes”, aclaró la especialista. 

Siller detalló que las presiones inflacionarias, por el incremento en el precio de los energéticos, como el gas natural y el crudo West Texas Intermediate (WTI) había generado que los inversionistas aumentarán las especulaciones sobre aumentos en la tasa de interés de la Fed, afectando con ello a los mercados financieros. 

Se reduce

Jorge Gordillo, director de Análisis Económico en CIBanco, dijo que “el sentimiento de aversión global al riesgo por el tema de los precios de materias primas energéticas se redujo un poco después de que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, aseguró que el suministro por parte de su país está garantizado y que Moscú está comprometido con la estabilización del mercado global de la energía”.

Janeth Quiroz agregó que “ha habido mucho ruido por el tema de que los incrementos en la tasa de interés de la Fed comiencen en el 2022, y ante este escenario, donde hay más presiones inflacionarias y el reporte de empleo de la ADP, de un alza en este rubro, por lo tanto aumentan las presiones de un ciclo de alza de tasas tanto en la Fed como entre otros bancos centrales”.

“La semana pasada conocimos la decisión de política monetaria de la Fed, así como la actualización de las proyecciones macroeconómicas, incluyendo la perspectiva de la tasa de interés de referencia, en la que se espera que para el 2023 haya, por lo menos, tres incrementos”, dijo.

ariel.mendez@eleconomista.mx