En ocasiones anteriores hemos comentado que, en la medida en que los datos de actividad productiva en México han resultado mejores que los esperados, los distintos agentes económicos han incrementado su proyección para este 2011.

Hace algunas semanas la Secretaría de Hacienda ajustó a la alza las proyecciones del PIB para este año, de 3.9 a 4.2% ante el fuerte repunte de las exportaciones y la evidencia de un gasto interno que ya consolida una tendencia positiva al tiempo que la inversión muestra signos más claros de reactivación.

Ahora es el sector privado el que mejora sus expectativas macroeconómicas para este 2011. De acuerdo con la última Encuesta de Expectativas Económicas del Sector Privado levantada por Banco de México, el consenso prevé un incremento del PIB de 4.37% en el 2011 manteniéndose la visión de una primera mitad muy fuerte, seguida de una moderación en la segunda parte del año.

Para el primer semestre del 2011 el estimado se ubica en 4.6% anual, en tanto que esperan un incremento de 4.15 % para la segunda mitad del año. Para el 2012, el pronóstico se mantuvo sin cambios en 4.07 por ciento.

De acuerdo con la encuesta, los riesgos principales a este escenario son: los problemas de inseguridad pública (23% de las respuestas), la ausencia de avances en materias de reformas estructurales (17%), la incertidumbre sobre la situación financiera internacional (12%), la debilidad del mercado externo y de la economía mundial (11%) y la inestabilidad política internacional (7 por ciento).

Vale la pena destacar que el riesgo referente a la seguridad pública se ha venido posicionando como el de mayor relevancia (en diciembre del 2009 aparecía en tan sólo 3% de las respuestas), desbancando a las reformas estructurales como el tema más urgente.

Los resultados de la encuesta en materia de inflación son igualmente positivos toda vez que la estimación se ubica en 3.87 por ciento.

Esta es la segunda revisión consecutiva a la baja en la estimación de inflación luego de 3.92% observado en la encuesta previa y es el menor nivel anticipado desde noviembre del 2010.

En el caso de la inflación subyacente, las expectativas se ubicaron en 3.71%, prácticamente sin cambios respecto del dato anterior (3.70 por ciento).

Por su parte, la inflación esperada para el 2012 también fue corregida a la baja para situarse en 3.80% desde 3.84% reportado en la encuesta de marzo.

Con estos resultados, las expectativas para los próximos cuatro años se ubican en 3.63% (de 3.65% anterior) mientras que las de largo plazo se mantienen ancladas en 3.51 por ciento.

Bajo un escenario de inflación a la baja, los participantes de la encuesta continúan pensando que no habrá movimientos en la tasa de referencia durante el 2011.

Por cuarto mes consecutivo, los encuestados prevén que los aumentos podrían comenzar en el cuarto trimestre del 2011. No obstante, la mayor probabilidad de que la tasa se modifique se ubica entre el primer y segundo trimestre del 2012.

En línea con lo anterior, la tasa esperada de Cetes a 28 días para el cierre del 2011 disminuyó marginalmente de 4.72 a 4.71%, mientras que la del 2012 pasó de 5.79 a 5.59% respondiendo a la baja en la inflación esperada.

De esta forma, la encuesta de Banco de México para el mes de abril prevé un escenario de mayor crecimiento económico con inflación controlada, situación que pocos países pueden presumir.

*Manuel Guzmán M. es economista en jefe de Ixe Casa de Bolsa. La opinión aquí expresada es responsabilidad del autor y no representa necesariamente la posición oficial de la institución.