Las bolsas han comenzado el año con un renovado impulso alcista. El año 2013 fue especialmente productivo para los inversionistas, pero no todos se beneficiaron de las subidas. La verticalidad del movimiento dejó fuera a muchos inversionistas que esperaban una corrección para aumentar sus posiciones en renta variable.

Por desgracia para todos aquellos inversionistas que no pudieron comprar durante la fuerte subida de las bolsas que se inició en el verano del año pasado, los mercados han dado pocas oportunidades para aumentar posiciones en renta variable.

Cierto es que en el último trimestre todavía existían algunos potenciales focos de tensión, tanto económica como política, que ahuyentaron a los inversionistas más cautelosos.

La fortaleza con que se cerró el año 2013 ha continuado durante el arranque de 2014. La continuación del movimiento alcista ha estado favorecida por el reposicionamiento de las carteras de cara al nuevo año. La renta variable es el activo estrella para casi todos los analistas y eso se está viendo reflejado en los movimientos de las carteras y fondos de inversión.

La renta fija ha perdido peso y atractivo en las carteras balanceadas por lo que los inversionistas están buscando reinvertir tanto la liquidez como el dinero generado por las ventas en renta fija.

Las estrellas se han alineado a favor de la renta variable; la situación macro, el nivel de tipos de interés, el sentimiento de los inversionistas y el flujo de fondos están claramente jugando a favor de del buen comportamiento de las bolsas.

Dicho esto, las últimas subidas compulsivas de los mercados deberían alertar a los inversionistas. Existen señales de que los inversionistas están comprando por temor a perderse las futuras subidas de los mercados sin valorar correctamente los riesgos a corto plazo.

Una de las señales de la complacencia de los inversionistas es el aumento de las colocaciones significativas de bloques de acciones que apenas requieren de un descuento sobre el precio de cotización para colocarse en el mercado. Los bloques en algunos casos son de un volumen importante y a pesar de ello están encontrando una gran demanda que supera claramente la oferta.

Más allá de los datos anecdóticos, los gráficos de precios de los índices comienzan a alertarnos de que una corrección sería deseable y saludable para el mercado, sobre todo desde el punto de vista de los inversionistas que están a la espera de comprar y que pueden cometer el error de perder la paciencia y comprar justo antes de una corrección.

Una corrección podría estar cerca, esta corrección no debería ser muy profunda pero sí que permitiría al mercado reducir el nivel de euforia y complacencia que existe actualmente. La fortaleza con la que se están comportando las bolsas ha provocado que las correcciones no hayan llegado a tocar la parte baja del canal antes de reanudar las subidas.

El escenario bursátil para el año 2014 parece benigno pero se debe optimizar el punto de entrada para evitar pérdidas innecesarias. Por ese motivo creo que no se debe perseguir al mercado, aunque la visión sea alcista, esperando a momentos de debilidad para aumentar posiciones en bolsa.

*Texto por Javier Montoya

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