Inversionistas institucionales han cerrado filas para provocar que las empresas mexicanas que busquen financiamiento empiecen a medir, reportar y elaborar un plan para reducir su huella de carbono.

“Queremos cooperar para que las empresas hagan conciencia de que deben tener un plan de reducción de huella de carbono y nosotros se lo vamos a exigir”, dijo el copresidente del Consejo Consultivo de Finanzas Climáticas (CCFC), Enrique Solórzano.

Agregó, durante su participación en la Cumbre Finanzas Sustentables MX 2018, que es momento de pasar a la acción y empezar a generar cambios, como incentivar a las empresas para que no sólo midan su huella de carbono, sino establezcan un compromiso para reducirla.

“Si logramos esto en los próximos dos años, habremos tenido un paso enorme en mejorar la forma en que hacemos y manejamos los portafolios en México”, sostuvo el también director de Afore Sura.

El CCFC está integrado por representantes del sistema financiero mexicano, como afores, aseguradoras, asociaciones, banca comercial, banca de desarrollo y multilateral, emisoras, fondos de inversión, que en total administran activos por 6.6 billones de dólares.

Próximo paso

Solórzano enfatizó que el siguiente paso que tiene que dar el consejo que copreside es crear un ecosistema en el que todos los inversionistas hablen de la descarbonización con los emisores, sin provocar disrupciones en el mercado.

“Si una empresa da el primer paso en reportar su huella de carbono y empresas del mismo sector no lo hacen, las que no lo hagan probablemente van a recibir una penalización de los inversionistas”, alertó.

“Estamos seguros de que aquellas empresas que tengan o hagan un esfuerzo mayor se van a ver beneficiadas en el largo plazo y van a ser más rentables para nosotros”, agregó Enrique Solórzano.

Mencionó que las empresas deben ser sostenibles con el tiempo, que se mantengan ante cambios en el entorno, como los tecnológicos.

Solórzano habló de riesgos en esta transición a una economía más verde que van a impactar en los portafolios.

“Podríamos tener importantes pérdidas si no conocemos cuáles son los riesgos que enfrentan las empresas en las cuales invertimos, pero evidentemente hay casos en los cuales nosotros podemos reducir el riesgo en los portafolios y podemos aprovechar oportunidades invirtiendo en empresas que están muy preparadas para enfrentar el cambio climático”, indicó.

Por su parte, Santiago Salinas, director de relaciones públicas de la Asociación Mexicana de Capital Privado, dijo que “la utilidad y el retorno de inversión no están peleados con los proyectos verdes (...) además de generar un beneficio para inversionistas y para la comunidad”.

Emisiones de bonos verdes en México

  • Hasta marzo se registraron emisiones por 6,600 millones de dólares. La primera fue de Nafin por US500 millones en el 2015. La última, por US4,000 millones de Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México en el 2017 y de Banobras por 2,000 millones de pesos.
  • Los sectores que recibieron financiamiento son: energía renovable, construcción sustentable, eficiencia energética, transporte limpio, manejo de agua y manejo de desechos.
  • El país necesitará canalizar grandes flujos de capital para financiar la transición hacia una economía baja en carbono.

Energía renovable:

  • México cuenta con un enorme potencial de generación de energías renovables, especialmente eólica y solar. Los flujos de capital hacia eólica y solar alcanzaron un récord de 6.5 billones de dólares en el 2017.

Transporte:

  • México cuenta actualmente con un historial dependiente del transporte automotor, lo que ha contribuido a generar niveles peligrosos de contaminantes en muchas ciudades.
  • El país se encuentra en etapas tempranas del tránsito hacia el transporte masivo bajo en carbono.

Agua:

  • Se ha cerrado la brecha entre las poblaciones rurales y urbanas en cuanto a acceso a los servicios públicos. Pese a ello, hay centros urbanos que han alcanzado niveles alarmantes en el suministro de agua.

Construcción

  • México ha seguido principios sustentables en construcción, tales como el uso de aislante natural como el adobe y los patios con fuentes para refrescar espacios.
  • Las mejoras en eficiencia energética para edificios de oficinas o comerciales cuentan con cortos periodos de repago. Estas acciones pueden generar flujos de activos elegibles para la emisión de bonos verdes.

Barreras

  • Incentivos: Es necesaria la participación del sector público, lo que involucra el diseño de incentivos eficientes fiscalmente y un análisis sobre las medidas más útiles en el corto plazo.
  • Calidad crediticia: Las calificaciones son un referente importante, pues bajos niveles de calificación se traducen en tasas de interés más altas en comparación con los que obtienen los bonos relacionados a combustibles fósiles, creando un costo adicional para las empresas.

Invertir en el clima es buen negocio

Los inversionistas reflejan un mayor apetito por adquirir e implementar procesos que ayuden a reducir la huella de carbono o, en su defecto, a la correcta utilización de los recursos, coincidieron directivos de distintas instituciones y empresas.

En el marco de la tercera Cumbre de Finanzas Sustentables 2018, celebrada en la BMV, directivos y funcionarios destacaron los proyectos que reflejan el compromiso por hacer a las empresas un poco más amigables con el ambiente, además de señalar la diversificación de financiamiento.

Lo anterior mediante la emisión de instrumentos como bonos verdes, fideicomisos de infraestructura en energía (Fibra E) y Certificados de Capital de Desarrollo.

Mencionaron que, aunque el proceso es gradual, el interés de algunas administradoras de fondos para el retiro es cada vez mayor y son cada vez más participativas en estos proyectos.

Tal fue el caso del Fibra E del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, por un monto de 30,000 millones de pesos. Además, otros 4,000 millones de dólares a través de la emisión de bonos verdes.

En este sentido, Ricardo Dueñas, director de finanzas del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, explicó que este nuevo proyecto fue diseñado para obtener  la Certificación Leadership in Energy & Environmental Desing.

Expuso que dicha certificación es independiente y evalúa la construcción, diseño y operación de infraestructura. Su objetivo es reducir la huella de carbono, a través de energías renovables, mejor tratamiento de agua, entre otras.

Diversificación internacional

Por su parte, Nacional Financiera destacó su diversificación en mercados internacionales a través de un bono verde, utilizado para financiar parques eólicos, su certificación por medio de Climate Bonds Initiative y el financiamiento de bonos sociales.

Mario Romero, vicepresidente de administración y finanzas de Rotoplas, explicó que se muestra una aceleración importante de los bonos verdes que atrae inversionistas no típicos, principalmente de Europa y Asia.

El directivo dijo que es necesaria una política pública en tema de sustentabilidad. Además, destacó su compromiso respecto al uso del agua, ya que para el 2030 “México tiene que tratar 100% de su agua, de la cual actualmente se realiza 30 por ciento”.

“Mientras que se espera que el reciclaje del líquido sea de 30%, del cual hoy se recicla 1%”, expresó.

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