Herzogenaurach, Alemania.- La compañía alemana de indumentaria deportiva Puma espera que una serie de contratos de alto perfil detenga este año una drástica caída en las ventas, luego de haber informado una merma en el ingreso peor a lo esperado del 13.2% en los últimos tres meses del 2013.

Puma, cuyo 84% pertenece al grupo francés Kering, informó ventas en el cuarto trimestre por 698.3 millones de euros (960 millones de dólares), lo que implica una caída del 4.7% descartando efectos monetarios.

Analistas estimaban que las ventas alcanzarían los 718 millones de euros.

Puma se ubica en un distante tercer lugar en la industria de la ropa deportiva, detrás de Nike y Adidas, y el nuevo presidente ejecutivo, Bjoern Gulden, está intentando que la compañía vuelva a sus raíces deportivas con un plan que cambia el foco del ex CEO Jochen Zeitz puesto en la moda inspirada en el deporte.

Puma, que el mes pasado desbancó a Nike como proveedor de la indumentaria del equipo de fútbol inglés Arsenal en la próxima temporada, dijo que espera ventas netas estables en 2014, y que la segunda mitad del año compense un déficit en los primeros seis meses.

Gulden dijo que podría darse otro contrato con un club de fútbol de los grandes pero no había nada inminente.

mac