La Bolsa de Tokio cayó el 3% este jueves a poco de comenzar las transacciones de la jornada, afectada por la decisión de la Reserva Federal estadounidense (Fed) de endurecer su política monetaria a pesar de las turbulencias de la economía en los países emergentes.

Apenas media hora después de la apertura, el índice Nikkei de los 225 "títulos vedettes" caía abruptamente en 461.01 puntos, hasta ubicarse en los 14,922.90 enteros.

El índice ampliado Topix (de todos los valores del primer tablero) perdía, por su parte, el 2.48%, es decir, 31.19 puntos, a 1,224.99 unidades.

Siguiendo la estela nipona, otras plazas financieras asiáticas sufrieron sendas caídas, aunque menos importantes. Hong Kong perdía 1.63%, Sídney 0.97% y Shanghai 0.56% a la apertura.

Los inversores asiáticos se lamentan por la decisión de la Fed, el miércoles, de reducir aún más su apoyo a monetario a la economía de Estados Unidos.

El banco central del país con la primera economía mundial consideró que el crecimiento de ésta se "aceleró", por lo que decidió reducir en 10,000 millones de dólares la recompra de activos mensuales a partir de febrero, por lo que quedará en un monto de 65,000 millones de su divisa.

Esta decisión podría exacerbar aún más los movimientos de capitales que desestabilizan la economía mundial desde la primavera boreal pasada, en particular la de los países llamados emergentes.

En efecto, los grandes inversores tienden a retirar sus capitales masivamente de estos países, en los que los habían depositado beneficiándose de una abundante liquidez brindada a los mercados por la política de la Fed hasta entonces. Pero, ante la merma de este flujo de dinero, los operadores prefieren retirar sus fondos.

Precisamente, una retirada desordenada de estos fondos depositados en los países emergentes podría tener resultados catastróficos para sus economías, en particular en algunos como Argentina, Sudáfrica y Turquía, lo que a la postre redundaría negativamente en las de los más desarrollados, como ocurrió ya este jueves en Tokio.

" El mercado está decepcionado porque la Fed no haya hecho ninguna referencia a los países emergentes" en el comunicado sobre su política monetaria tras la reunión que duró dos días, explicó a la AFP Hirokazu Kabeya, agente de Daiwa Securities.

Los inversores "se preguntan si las autoridades no son un poco demasiadio optimistas" respecto a la situación de los mercados, agregó. "Inclusive, aunque la Fed estuviera decidida a reducir su ayuda monetaria, al menos podría haber dicho que 'sigue atentamente la situación', o alguna otra cosa por el estilo. Si lo hubiera hecho, la situación (general) sería hoy muy diferente".

La Fed decidió, el miércoles, continuar con la reducción de su apoyo monetario a la economía estadounidense, tal y como se esperaba, y mantener la tasa directriz sin cambios, próxima a cero.

nlb