La situación no ha sido distinta para el sector financiero, pues las principales instituciones que cotizan en el mercado de capitales han tenido una baja en el precio de su acción en promedio de 15%, del 29 de septiembre a la fecha.

Consideramos que el mercado está demandando menores múltiplos para estas instituciones, pues los riesgos son evidentes y el premio al que cotizaban no es consistente con lo anterior.

Sin embargo, los últimos resultados trimestrales fueron positivos para la mayoría de estas emisoras, el atractivo del sector sigue vigente y las perspectivas de crecimiento continúan siendo altas; por lo que pudiera ser el caso que el mercado esté sobreestimando la posibilidad de un escenario catastrófico, en el que Estados Unidos decida abandonar el TLCAN y el país entre en un periodo de transición.

Al tercer trimestre del año, el sector de banca múltiple, integrado por 48 instituciones en operación, mostró un crecimiento en cartera de 10% a/a; si bien marca una desaceleración con respecto a trimestres anteriores, es un crecimiento atractivo y de alta calidad.

El crecimiento estuvo liderado por la cartera empresarial, que representa cerca de la mitad del portafolio total y que mostró un importante incremento de 13% a/a. Por su lado, la cartera de consumo experimentó un avance más rezagado, aumentando 9% a/a; tarjetas de crédito y créditos de nómina encabezan la desaceleración, muy probablemente como consecuencia de la cautela que están tomando las instituciones ante un entorno de mayor incertidumbre.

La calidad del portafolio es evidenciable al revisar el Índice de Morosidad, que se posicionó en 2.1%, uno de los niveles más bajos en los últimos años.

Asimismo, el sector presentó resultados sólidos con un incremento de 30% a/a en utilidad neta. La composición del portafolio lo hace sensible a las tasas de interés, por lo que los aumentos de tasas por parte del Banco de México han beneficiado los resultados y la rentabilidad, lo cual, aunado a la buena calidad crediticia y a un control de gastos correcto, llevó a este importante aumento en la utilidad neta.

Dentro de las emisoras que seguimos destacamos los resultados presentados por Banco del Bajío, en donde la cartera aumentó 21% a/a, más de dos veces el crecimiento del sector, y mantiene una morosidad inferior a 1 por ciento. Adicionalmente, la utilidad neta creció 71% a/a, marcando uno de los mejores resultados del sector.  Sin embargo, el precio de la acción ha caído 5% desde el día de la publicación del reporte.

En términos de múltiplos, nuestra muestra de bancos mexicanos está cotizando a un descuento de 13% versus sus pares latinoamericanos, a pesar de tener niveles de rentabilidad similares.

Históricamente, los bancos mexicanos han cotizado a premio en comparación con sus pares internacionales, pues las perspectivas del sector son positivas y la baja penetración del mismo implica que podríamos tener tasas de crecimiento de doble dígito por varios años.

De esta manera, el reciente descuento nos indica que el mercado podría estar reflejando el peor escenario con respecto al TLCAN en el precio de las emisoras financieras mexicanas.

El sector financiero no se caracteriza por ser un sector defensivo como tal, pero está muy lejos de ser altamente vulnerable a la actividad económica o al comercio con EU, en este caso.

Tomando como ejemplo la crisis financiera del 2008-2009, cuando el PIB presentó una contracción importante, la disminución en la cartera del sector fue mínima y el Índice de Morosidad no superó niveles de 4 por ciento.

Resaltamos que del 2009 a la fecha el sector se ha fortalecido ampliamente, por lo que incluso considerando un escenario negativo, no esperaríamos efectos profundos sobre nuestros bancos.

*Martín Hernández es Analista Sr. Financieras en Interacciones Casa de Bolsa.