Tras un desplome y una rápida recuperación, el principal índice europeo, el Stoxx 600  entró en una fase de menos volatilidad, oscilando entre los 377 y los 347 puntos en los últimos tres meses.

Ahora, ante la mayor incertidumbre por la vuelta de las restricciones en Europa, y desde máximos el Stoxx 600 cede casi 4 por ciento. Este descenso deja un margen de caída adicional del 7% hasta alcanzar su corrección media durante los mercados alcistas, del entorno del 10.5 por ciento.

Según los datos recopilados por UBS,  las correcciones medias en un mercado bajista han oscilado entre 18 y 5.5% y que se suele caer 60% más de lo que lo hace el mercado norteamericano.

“Tanto en el pullback actual como en los últimos dos años, Europa ha tendido a hacerlo casi igual que Estados Unidos durante las correcciones e incluso a comportarse marginalmente mejor. Desde el pico en el S&P -que es distinto del de Europa- el Stoxx 600 lo ha hecho mejor. Sospechamos que esto se debe al posicionamiento inversionista, unas valoraciones relativamente atractivas y, en el contexto de la caída actual, a una exposición más baja a la tecnología”, indican analistas de UBS.

En caso de que el Stoxx 600 tuviera una corrección del 10% desde máximos se iría hasta 337 puntos. Desde ese nivel, para borrar las pérdidas del año tendría que subir 23% y para irse hasta los mínimos marcados en marzo tendría que sufrir un retroceso del 15 por ciento.

Un descenso del 10% desde máximos estaría en línea con el escenario planteado por los expertos de Ecotrader, que esperan una corrección más profunda en Europa, hasta los 3,000 puntos en el caso del EuroStoxx 50, de la que le separa un retroceso del 6 por ciento.

Mientras, experimentar un desplome del 18% que se ha llegado a sufrir en algunas correcciones supondría descolgarse hasta los 308 puntos. En este caso se quedaría a 14% de los mínimos del año y tendría que revalorizarse 35% para poder borrar las pérdidas anuales.