El dólar de Estados Unidos le gana terreno a las monedas de economías emergentes, sin embargo, las divisas de países desarrollados no ceden terreno en el año.

Algunas de las monedas que le han ganado terreno al dólar este año son el euro con una apreciación de 6.94%, seguido del franco suizo que le gana 4.36%, la libra esterlina con una apreciación de 1.45%, el yuan chino con 2.02% y el rublo ruso con 2.38% de apreciación en lo que va del 2021.

El peso mexicano es de las monedas, de naciones emergentes, con mayor resistencia junto con el real brasileño.

En el presente año la divisa local tiene una ligera depreciación de 3.02% frente a la moneda estadounidense, ubicándose en un nivel del 20.5519 unidades por dólar hasta el pasado viernes.

Por su parte, el real brasileño cotiza en 5.40 unidades por dólar y un 5.15% de pérdida en el año.

Entre las divisas emergentes, la lira turca se encuentra mayormente depreciada en el año con un 35.83% de pérdida frente al dólar, en un nivel de 10.0625 liras por dólar. El peso colombiano tiene una pérdida de 13.77% y cotiza en 3,884.80 unidades por billete verde.

El peso chileno cotiza en 796.79 unidades por dólar y tiene una pérdida de 12.26% en el año, seguido del yen japonés con 114.16 unidades por dólar y 10.43% de depreciación acumulada en el 2021.

“El peso (mexicano) opera con pérdidas ante la expectativa de que la demanda de petróleo disminuya. La OPEP señaló en su informe que espera que la demanda se ubique en un promedio de 99.49 millones de barriles diarios en el cuarto trimestre del 2021, ya que los precios más altos de la energía podrían afectar la demanda”, mencionó Janneth Quiroz.

Se fortelece

El índice dólar, que mide la fortaleza del billete verde frente a una canasta de seis divisas de referencia, se ubica actualmente en un nivel de 95.52 puntos, con una ganancia de 6.20% en lo que va del presente año, un nivel que también es el más alto desde el 20 de julio del 2020, cuando se ubicaba en los 95.83 puntos.

Tras cerrar su tercera semana consecutiva con ganancias, el índice dólar tiene una ganancia de 2% en dicho periodo, pasando de 93.94 puntos hasta los 95.52 puntos de este lunes.

Lo cierto es que la divisa de Estados Unidos recupera fuerza como activo de refugio entre los inversionistas, debido principalmente al aumento de la inflación, pero también por el inicio del tapering por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, situación que ha generado volatilidad entre las monedas en el mercado de divisas

Janneth Quiroz Zamora, subdirectora de Análisis Económico en Casa de Bolsa Monex, dijo que “luego de que el elevado dato de inflación estadounidense de octubre elevara las apuestas sobre una subida de la tasa de interés de referencia de la Reserva Federal a mediados de 2022, aumenta el atractivo de los instrumentos de refugio”.

La especialista de Monex comentó que la fortaleza de las monedas europeas se debe a la estabilidad de las variables macroeconómicas, como es “la actividad industrial de la Eurozona, que en septiembre bajó 0.2% mensual, superando las previsiones del mercado de una caída del 0.5%, ya que las restricciones de oferta y los altos precios de las materias primas mermaron el crecimiento del sector”.

David A. Meier, economista en Julius Baer, dijo que “los factores bajistas del dólar, como la ampliación de la recuperación global, que quizá refuerce el apetito por el riesgo, o el traslado de la ventaja en crecimiento de Estados Unidos a la eurozona, dominaban los factores alcistas, como la reducción gradual de las compras de activos por parte de la Fed, pues no se esperaban aumentos de las tasas antes de 2023.

Mayor presión

James Salazar, subdirector de Análisis Económico en CIBanco, explicó que “hacia el 2022, la presión contra el peso aumentará, ante la expectativa de que la Reserva Federal inicie con el alza de tasas de interés, lo que provocaría que veamos niveles de 21 pesos por dólar”.

Con el dato de inflación de octubre en Estados Unidos, de 6.20%, “los inversionistas anticipan que haya presiones para la Fed y la primera alza de las tasas de interés sea en junio”, detalló Salazar.

El problema de inflación, dijo, es por la repercusión que tenga con las decisiones de política monetaria de los bancos centrales, además del impacto en las variables económicas y con ello el crecimiento económico.

ariel.mendez@eleconomista.mx