La cotización de los bonos de Petróleos Mexicanos (Pemex) de largo plazo tuvo una caída de alrededor de 1% ayer, un día después de que Moody's le bajó la calificación a “Ba3” y mantuvo la perspectiva negativa.

“El mercado está asumiendo la posición que tiene la calificadora Moody's de la deuda de Pemex con riesgo soberano porque el Gobierno mexicano no se ha cansado de decir que seguirá apoyándolo, aunque este tipo de anuncios les pone más presión a las finanzas públicas del país”, dijo Jorge Gordillo, director de análisis económico y bursátil de CIBanco.

La tasa que paga Pemex por su bono a 10 años, continuó, tuvo un efecto temporal ayer. Abrió en niveles de 6.80% y subió a 7.0% y finalmente regresó a 6.85 por ciento. Incluso dijo que el pago que hace por su deuda es atractivo para los inversionistas, aunque implica mayor riesgo.

En pesos, la empresa petrolera del Estado paga tasas que van del 3.0% y 7.0% y en dólares se ubican en 3.0% y más de 8.0 por ciento.

Pemex es la petrolera más endeudada del mundo con pasivos por 115,000 millones de dólares. “En 2020 perdió el grado de inversión y está a un escalón, con dos de las calificadoras, de ser considerada altamente especulativa”, expuso Gabriela Siller, directora de análisis económico y financiero de Banco Base.

“La calificación crediticia establece la capacidad de una empresa para cumplir con los pagos de deuda y el riesgo que implica invertir en ella. Entre más alta sea la calificación, más segura y por lo tanto menos riesgosa”, prosiguió, por lo que “un recorte sorpresivo de una nota, puede llevar a ventas masivas de la deuda de una empresa”.

Jorge Gordillo subrayó que más que el nivel de calificación que mantiene Pemex, que ya estaba en “bonos chatarra”, lo que preocupa son sus niveles de liquidez, el aumento de su deuda y la gran dependencia con el gobierno.

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