En una sesión volátil para los mercados financieros, las dos bolsas de valores de México finalizaron la jornada del jueves en terreno negativo ante una toma de utilidades, con lo que hilaron cuatro días de bajas en las negociaciones, señalaron analistas del medio bursátil.

El S&P/BMV IPC, el índice principal de la Bolsa Mexicana de Valores, terminó con un leve retroceso de 0.74%, cayendo en las 50,202.80 unidades. El mismo desempeño bajista mostró el FTSE BIVA, el índice de la Bolsa Institucional de Valores, que retrocedió 0.36%, para ubicarse en los 1,029.89 puntos.

“El ‘selloff’ que ha tenido el S&P/BMV IPC en los últimos días podría explicarse a una comportamiento de toma de utilidades, después de las ganancias presentadas en la semana previa, que lo llevaron a alcanzar un nuevo máximo en el año de 51,705.23 puntos, tan sólo 0.13% por debajo del máximo histórico alcanzado el 27 de julio del 2017”, expusieron en una nota especialistas de Banco Base.

Fueron 234.3 millones de títulos negociados en la sesión de este jueves en la BMV, por un importe de 18,061 millones de pesos.

Mientras que los sectores con mayores pérdidas fueron materiales, con -1.72 %; le siguió el financiero, con -0.34%, y consumo frecuente, con -0.14 por ciento.

Dentro de la canasta del S&P/BMV IPC, en donde se ubican a las 35 empresas más bursátiles del mercado, las mayores caídas estuvieron de lado de la minera Peñoles (-5.04%); de la cementera Cemex (-3.45%), así como del gigante de telecomunicaciones América Móvil (-2.88%).

Otra razón de la caída de la Bolsa, según analistas, fue debido a la reacción de inversionistas a datos económicos negativos principalmente en Estados Unidos.

Los principales índices de Wall Street cerraron con resultados mixtos. El promedio industrial Dow Jones cayó 0.62%, a  33,823.45 unidades. El S&P 500 bajó 0.04%, a ,221.86 puntos. El NASDAQ Compuesto avanzó 0.87%, a 14,161.35 enteros.

Banco Base explicó en una nota que los mercados fueron ‘sacudidos’ por el anuncio de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos.

A pesar de que no hubo cambios en la tasa de interés y en el programa de compra de bonos las expectativas de la Fed se ajustaron a una recuperación más acelerada y una mayor inflación, dice el comunicado.

judith.santiago@eleconomista.mx