La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) finalizó el primer trimestre del año como uno de los peores desde 1995. El S&P/BMV IPC se hundió 20.64%, hace 25 años terminó con una caída de 23.23% para el mismo periodo.

El principal índice bursátil mexicano, con las 35 empresas más grandes del mercado, perdió el terreno de las 43,541 unidades que lograba mantener a inicios de enero, para ubicarse en 34,554.53 enteros al cierre de este martes. En la sesión el referente pudo avanzar 1.04 por ciento.

Los efectos adversos del Covid-19, que han obligado a parar diversas actividades económicas para contener su propagación, causaron uno de los peores desastres en el mercado accionario no sólo local, también internacional.

“Ante las expectativas que se tienen en cuanto al impacto económico global de la actual pandemia del Covid-19, los mercados financieros en el mundo han experimentado niveles de volatilidad comparables a la crisis financiera del 2008, con pérdidas intradía no antes vistas desde 1987. Dicha situación resulta más desafiante, al considerar el endeudamiento actual de algunos países, así como las bajas tasas de interés de diversos bancos centrales”, opinó Jimena Colín, analista de Monex.

La firma estadounidense JPMorgan estima que el S&P/BMV IPC cerrará el año en 34,200 puntos, nivel ligeramente por abajo del cierre.

Nur Cristiani, jefa de Estrategia de Equities en México de JPMorgan, confirmó la posición underweigth, o infraponderar para la BMV, ante un panorama “más pesimista” para el cierre de este 2020.

Este panorama no es diferente para las bolsas mundiales, toda vez que JPMorgan estima que la renta variable mundial ha bajado en promedio 34% desde sus máximos anuales por el impacto negativo del coronavirus.

En un análisis consideró que los “mercados accionarios todavía no han descontado todas las malas noticias que están por llegar”, ya que en las últimas dos recesiones, las utilidades de las compañías disminuyeron entre 20 y 40 por ciento.