El fabricante BMW se mostró confiado este jueves para 2017 y destacó sus proyectos de vehículos eléctricos en un momento en que la industria automotriz alemana está bajo presión por los escándalos de las emisiones contaminantes.

BMW, también propietario de las marcas Mini y Rolls-Royce, presentó un balance trimestral sólido, con ingresos ligeramente por encima de lo esperado.

Su beneficio neto creció 13.6%, hasta 2,210 millones entre abril y junio, y su volumen de negocios, 3%, alcanzando 25,800 millones de euros, gracias al lanzamiento de nuevos modelos este año en el marco de una ofensiva "sin precedentes" y muy costosa, indicó en un comunicado.

En su división automovilística, el beneficio de explotación Ebit, su medida de referencia, avanzó 2.8%, hasta 2,230 millones de euros, mejor que lo esperado por el mercado.

Gracias a ello, su título en la Bolsa de Fráncfort gozaba de fuertes subidas a mitad de la jornada del jueves.

BMW también fabrica motocicletas y proporciona servicios financieros.

El grupo insistió mucho en sus avances en materia de tecnología eléctrica.

Tras haber entregado 42,500 unidades hasta finales de junio, lo que supone un incremento de 80% respecto al primer semestre de 2016, "estamos en el buen camino para entregar por primera vez más de 100,000 vehículos eléctricos este año", aseguró Harald Krueger, presidente de BMW.

"Más de 150,000 de nuestros vehículos circulan ya por las carreteras", afirmó en rueda de prensa.

Para el conjunto de 2017, la firma de Múnich se mostró confiada en que alcanzará su objetivo de que su beneficio imponible y sus entregas, a pesar del "ambiente mundial siempre volátil a nivel político y económico".

erp