Hace apenas cinco semanas, Jaime Sáenz de Tejada era uno de los nombres que más sonaban en los corrillos financieros para ocupar el cargo de CEO de BBVA.

Hombre de la casa y de la máxima confianza de Francisco González, el director financiero del segundo banco español formaba parte de una terna de candidatos en la que también se encontraban Juan Asúa y Ricardo Forcano.

Contra todo pronóstico, el elegido para ocupar el puesto del ya nuevo presidente de BBVA, Carlos Torres, fue el turco Onur Genç.

Ahora, una vez oficializado el nuevo organigrama del banco, tanto Francisco González como Jaime Sáenz de Tejada dieron un espaldarazo en forma de compra de paquetes significativos de acciones de la entidad. Las adquisiciones se materializaron en la última semana del 2018.

El expresidente tomó 1 millón de títulos por algo más de 4.6 millones de euros entre el 28 y el 31 de diciembre para llegar a 5.46 millones el número de papeles de su propiedad. También, el 28 de diciembre, Sáenz de Tejada compró 25,000 títulos a un precio de 4.58 euros.

Tras su llegada a la presidencia de BBVA, Carlos Torres ha reforzado las competencias de algunos de los altos directivos del banco. Uno de ellos es Sáenz de Tejada, que agrega a sus competencias como director financiero la función de contabilidad y fiscal, que se suman a su departamento. Por lo tanto, sale reforzado en el nuevo esquema organizativo del grupo.

La apuesta compradora de González y Sáenz de Tejada coincide con los niveles mínimos del año de BBVA, que tuvo un 2018 para el olvido en Bolsa.

La acción de la institución financiera perdió 31% de su valor, un descenso sólo superado por 35% que retrocedió Banco Sabadell y 33% de Bankia.

Además, Turquía y México pasaron factura a la entidad, que intenta el rebote en el arranque del 2019.

En las tres primeras sesiones del año, la acción avanzó sin descanso desde 4.63 hasta 4.85 euros.