Los inversionistas en el Chicago Mercantile Exchange (CME) incrementaron sus apuestas contra el peso mexicano, con más de 39,600 contratos negativos, su peor nivel desde marzo de 2017.

Este año, el indicador ha pasado de 8,200 contratos en contra del peso a su nivel actual, lo que significa que las presiones en contra de la divisa local han incrementado en 31,400 posiciones. En ese nivel acumula casi siete meses en terreno negativo, lo que significa que los inversionistas están proyectando la depreciación del peso.

La última vez que hubo contratos a favor del peso fue el 30 de abril con 1,000 contratos y previo a eso fue el 12 de marzo con 1,900.

James Salazar, subdirector de Análisis Económico y Bursátil en CIBanco, dijo que “los dos últimos incrementos en las posiciones en contra del peso han hecho eco en el comportamiento del tipo de cambio, presionando a la moneda a las 20.8210 unidades por dólar. La fortaleza relativa del dólar indica que la apuesta es a favor del dólar y en contra de las otras monedas”.

Además, el incremento de las apuestas en contra del peso se reflejó la semana pasada en sus operaciones cambiarias, pues el lunes 11 de octubre la paridad se ubicó en 20.8210 pesos por dólar.

Al cierre de este lunes, el tipo de cambio se ubicó en 20.3400 pesos por dólar, luego de cuatro jornadas de apreciación del peso.

Las presiones inflacionarias, son otro de los factores que seguirán manteniendo al alza las tasas de los bonos a largo plazo.

También influenciará la expectativa de que la Reserva Federal de Estados Unidos anunciará el 3 de noviembre un recorte al programa de compra de bonos, lo que tiende a fortalecer al dólar.

ariel.mendez@eleconomista.mx