Venimos de una crisis de mayor envergadura a la de 1929, la actual inició en el 2008, por lo que el pronóstico para los siguientes tres años debe de considerar al menos dos tipos de contexto: el de coyuntura y el de largo plazo .

Es la respuesta de Antonio Mendoza Hernández, catedrático de la Facultad de Economía de la UNAM, cuando en entrevista El Economista pregunta por el perfil que tendrán los mercados financieros en el 2016, y por los factores que lo definirán.

El también investigador comenta que en el contexto de coyuntura se deben de tomar en cuenta aspectos políticos, sociales, económicos y medioambientales que están sucediendo y que influyen en el comportamiento de los mercados, como el desarrollo de la bolsa en China, la migración hacia Europa, los atentados en París, los resultados de la COP 21, el mercado del crudo, y el conflicto Arabia Saudita e Irán, entre otros.

Por su parte, en el contexto de largo plazo es necesario considerar que venimos de una crisis que se originó en 1976, se prolonga hasta nuestros días, y tiene dos etapas. En esta segunda etapa, su característica es el comportamiento de la deflación, en la que cual existe el peligro de una destrucción de activos .

La otra burbuja financiera

Interrogado respecto a dónde radicarán las principales estrategias de inversión de los fondos y otros instrumentos financieros, el docente responde tácito: Viene el segundo boom de las burbujas financieras y esta vez tiene que ver con el sistema de pensiones, creo que el comportamiento de los bienes de capital de países como los Estados Unidos se verán beneficiados invirtiendo en la parte de la especulación que no se invierte necesariamente en las industrias, que es el sector de las pensiones, con ellas el mercado financiero va a estar muy atractivo. Otros ramos serán la biotecnología, la manufactura, la industria automotriz y aeroespacial, pero sin duda la prioridad serán las pensiones .

¿Cómo se constituirá proporcionalmente ese universo de inversión?

Un gran porcentaje va a estar destinado a las pensiones. Otra parte importante será la industria armamentista, se oye dramático, pero en cuanto a nichos de empresas, ramas o industrias, la que tiene más actividad en este momento es la industria militar con la conquista del espacio y zonas terrestres, y como hay una deflación, la guerra es la extensión de la economía y la política, en tanto que puede generar un crecimiento. Prueba de ello es lo que sucede en Estados Unidos, Francia y en Medio Oriente. Los otros son los demás sectores de la industria y los commodities.

El FMI ha afirmado que la desaceleración hasta ahora ha sido manejable, gracias a las medidas adoptadas para corregir los "excesos" que llevaron a la formación de burbujas inmobiliarias y en materia de inversiones. ¿Esto es favorable para los mercados en este 2016?

En la crisis de las subprime en 2008, nadie, ni el mismo FMI tenía el pronóstico para saber cuándo estallaría dicha burbuja y su magnitud, debido a la existencia de los mercados estructurados, de los cuales se desconoce lo que contienen, de ahí que no se puede regular lo que es irregulable. Hace mucho tiempo se propuso el impuesto Tobi, un gravamen a las transacciones financieras, y no ha pasado por lo mismo, son tan irregulables, que es más complicado dejar que quiebre un banco a rescatar una nación, por la magnitud de sus deudas y la magnitud en la que están estructurados los mercados. En la economía financiera no hay fundamentos que permitan regularlo.

En Estados Unidos habrá elección presidencial en el 2016, ¿qué tan definitorio será para el mercado financiero local?

En una economía como la de Estados Unidos tienen que ver tres aspectos: el político electoral, el de las industrias, y de las finanzas, es decir, el gobierno, las empresas trasnacionales y Wall Street, ahí los intereses que están en juego trascienden el propio proceso electoral. Los mercados financieros son sensibles, pero generalmente aprovechan estas coyunturas electorales, porque en esos procesos de especulación política también puede haber especulación financiera y viceversa, yo creo que en cuanto a las inversiones en renta variable, en cuanto al comportamiento del capital fijo, ahí se van a mantener medianamente estables.

¿Cuáles son las oportunidades para los inversionistas en Sudamérica?

Estados Unidos ha vuelto su mirada a esta zona de América Latina, y lo ha hecho con mucha fuerza para reconfigurar su influencia en esta región y posicionarse en la disputa de la hegemonía mundial, dado el avance que ha tenido China, sobre todo en Asia. Creo que los mercados financieros de esta zona van a estar muy vinculados al proyecto transcontinental que tiene Estados Unidos. La región ha entrado en una desaceleración de los commodities, una reprivarización de sus economías mono exportadoras, cuyo comportamiento estará atado al de una economía mundial en desaceleración.

Capítulo México

Para nuestro país el FMI acaba de pronosticar un 2.6% de crecimiento, pero con los ajustes que suelen dar periódicamente hacia la baja, el escenario se vuelve más complejo, entonces si hablamos de finanzas personales, lo recomendable siempre son los Cetes, es decir, deuda a corto plazo, pero garantizado, sobre todo en un escenario como el que se advierte. Para el caso de los mercados o portafolios de inversión, su situación dependerá de lo que acontezca en los mercados de Estados Unidos y el resto de Latinoamérica, su interdependencia es innegable, sin embargo, los sectores de manufactura, automotriz y exploración serán las opciones donde se incida con mayor frecuencia , concluye.

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